¿Cómo vivir más y mejor? Las claves de la longevidad del doctor Ángel Durántez

El experto en medicina preventiva desgrana junto a Olga Viza cómo envejecer bien

Miia

"No envejecemos solo por los años, sino por cómo vivimos". Con esta premisa, el doctor Ángel Durántez, pionero en España de la Medicina Preventiva Proactiva y referente en España en el campo de la Medicina para el Envejecimiento Saludable y la periodista Olga Viza han conversado sobre el futuro del envejecimiento durante la Charla Generación + sobre Longevidad Saludable, organizada por CaixaBank (@caixabank) y el diario 65YMÁS en el Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real (@ColegioMedCReal).

Ante lo que el médico califica como el "tsunami de las canas", el debate de futuro se centra, en su opinión, en cambiar el objetivo de la mera supervivencia a la calidad de vida. Además, fue más allá señalando que "el reto no es vivir más, sino comprimir la última fase de Dependencia y que sea lo más corta posible", reduciendo al máximo el tiempo que pasamos en situación de discapacidad o enfermedad antes de morir. El doctor de la Clínica Neleva ha subrayado la urgencia de acortar los actuales 13 años de media de "vida en discapacidad" para lograr una longevidad verdaderamente exitosa. 

Las cuatro etapas del envejecimiento

Durante su intervención el doctor Ángel Durántez ha ofrecido una radiografía detallada de cómo envejece el ser humano, dividiendo el proceso vital en fases. Según el experto en medicina preventiva, existen hitos biológicos claros, señalando que, según estudios genómicos, "a los 44 años pasa algo y a los 60 años pasa otra cosa". A partir de estos puntos de inflexión, Durántez ha desgranado las cuatro etapas de la salud a lo largo de la vida:

1. Fase libre de enfermedad (hasta los 40 años) El doctor explica que esta etapa abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente el final de la treintena. Es un periodo donde generalmente "no tienes diagnósticos" médicos graves, salvo excepciones ginecológicas en mujeres o traumatológicas en hombres, por lo que la enfermedad "desaparece de la historia clínica".

2. Fase de vida en buena salud autopercibida (40 a 60 años) Durántez identifica este tramo como el momento en que aparecen las patologías crónicas, pero sin afectar la sensación de bienestar. "Ya puedes tener tu diagnóstico de hipertensión, hiperuricemia, una diabetes tipo 2, obesidad, pero tú te encuentras bien".

3. Fase libre de discapacidad (60 a finales de los 70) A partir de los 60 años, el experto señala que "la salud autopercibida no es buena", entrando en un periodo donde la vitalidad decae, pero la persona mantiene su independencia. Esta etapa se extiende hasta aproximadamente los 77 o 78 años.

4. Fase de vida en discapacidad (Final de la vida) Es la última etapa y la que más preocupa al doctor. "La última fase es desde los 78, 77 hasta la muerte, es la vida en discapacidad". Durántez ha alertado de que, actualmente, esta etapa de dependencia y enfermedad se está alargando en lugar de acortarse: "Actualmente está en torno a los 13 años... hace 20 años estaba en torno a los 10 años".

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La genética ya no es excusa

Uno de los datos más sorprendentes que ha aportado el doctor es el de la pérdida de peso del factor genético frente al estilo de vida. "Los últimos datos que hay sobre el peso de la genética se están yendo hasta menos del 5%", revela.

Esto implica que la inmensa mayoría de cómo envejecemos depende de la epigenética, es decir, de cómo nuestros hábitos modifican la expresión de nuestros genes. "En mi opinión, podemos ganar salud, Nunca es tarde para mejorar, mediante cambios de hábitos y estilos de vida saludables", ha asegurado el doctor ante la pregunta de Viza sobre si a partir de los 60 años aún hay margen.

"Menos plato y más zapato": claves de la prevención

A la hora de ofrecer una receta práctica, el doctor Durántez ha resumido su estrategia en "Menos plato y más zapato".

  • Movimiento, no necesariamente gimnasio: El médico aclara que "no es necesario jugar al tenis, lo que tienes que hacer es moverte", insistiendo en una "vida activa" (subir escaleras, caminar) más que en el deporte de alta intensidad.
  • Restricción calórica: "La restricción calórica es una de las estrategias totalmente demostradas para la longevidad", explica. Durántez recomienda estrategias como el ayuno intermitente (12-16 horas sin comer) o dietas que imitan el ayuno durante 5 días cada dos meses.
  • Proteínas: A partir de cierta edad, recomienda aumentar la ingesta de proteínas para combatir la sarcopenia (pérdida de masa muscular), sugiriendo subir su consumo a "1,4 gramos por kilo de peso".

Actitud positiva, un pilar fundamental

Más allá de lo físico, Durántez ha incidido en la importancia de cuidar la salud emocional. "La actitud positiva, probablemente sería el principal pilar del envejecimiento", ha defendido, recordando la importancia del Ikigai (propósito vital) y la curiosidad, que caracteriza a los pueblos más longevos de Japón.

En este sentido, ha alertado sobre la necesidad de combatir la soledad no deseada de los mayores, que la ciencia ya empieza a catalogar como una "marca" biológica del envejecimiento. Su consejo final fue rotundo: "No tener miedo a salir de casa" para socializar y mantenerse vinculado a la comunidad. El diálogo ha concluido con una mirada al futuro de la medicina, que Durántez definió como el paso de la gerociencia a la "geromedicina de precisión". El doctor aboga por medir marcadores de enfermedad décadas antes de que aparezcan los síntomas.

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Olga Viza: "La compañía y el cariño curan"

Por su parte, la periodista Olga Viza no solo ejerció de conductora de la Charla, sino que compartió revelaciones personales sobre su propia experiencia con el paso del tiempo. A sus 67 años, Viza ha ofrecido una visión vitalista y honesta sobre lo que significa envejecer hoy en día, invitando a los asistentes a "mirar a la madurez no como el final de algo, sino como un lugar lleno de ocasiones para decir que todavía no lo he hecho".

En un momento de complicidad con el doctor Durántez la periodista habló abiertamente sobre la diferencia entre la edad cronológica y la biológica. "Yo tengo 67... Todos tenemos una edad que creemos que es la nuestra, pero yo me hice un análisis genético y tengo 7 años más de los que tenía en aquel momento", ha revelado la periodista, poniendo sobre la mesa la realidad de que el cuerpo puede envejecer a un ritmo diferente al que marca el DNI. Y tiró de otro ejemplo personal para recordar, lo que para ella puede ser otra de los secretos de la longevidad, la compañía. "Yo sí he aprendido que la compañía y el cariño curan y eso sí alarga la vida", confesaba en base a ejemplos cercanos.