La multa de 1.000 euros y pérdida de 6 puntos que puede afectar a miles de conductores
Los controles se intensifican en verano para reforzar la seguridad en las carreteras
Con la llegada del verano aumentan las celebraciones en festivales, verbenas y otros eventos de ocio en todo el país. Este incremento de desplazamientos también eleva el riesgo de que algunos conductores decidan ponerse al volante tras haber ingerido alcohol o alguna droga.
Para reducir este tipo de conductas y mejorar la seguridad en las carreteras de España, la Guardia Civil de Tráfico refuerza cada año las campañas de vigilancia con un mayor número de controles en las vías. Estas actuaciones son parte de la estrategia de prevención destinada a reducir los accidentes relacionados con el consumo de sustancias.
Según datos del Gobierno, en 2025 se realizaron más de seis millones de pruebas de alcoholema y aproximadamente 144.000 controles de drogas. Esto permite detectar en pocos minutos si un conductor a consumido algún tipo de sustancia prohibida para conducir.

Multa de 1.000 euros por dar positivo en drogas
Durante el pasado año, la Guardia Civil tramitó más de 70.000 sanciones con pérdida de puntos por consumo de drogas al momento de conducir. Este detección se hace a través de una prueba de saliva que permite comprobar de forma rápida la presencia de sustancias en el organismo.
La norma menciona que cualquier resultado positivo en el test de drogas conlleva una sanción de 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carnet de conducir, con independencia de la cantidad detectada o del tipo de droga consumida. Además, si no hay otro conductor que pueda hacerse cargo del vehículo, este puede quedar inmovilizado.
Qué pasa si se supera la tasa de alcohol
En el caso del consumo de alcohol, la ley mantiene como límite general una tasa máxima de 0,25 miligramos por litro de aire espirado o 0,5 gramos por litro de sangre. Para los conductores noveles, el límite permitido es la mitad de esa cantidad.
Las multas por superar estas cantidades van desde los 500 euros hasta los 1.000 euros, además de la retirada de entre cuatro y seis puntos del carnet, dependiendo del nivel de alcohol detectado.
En 2024, la Guardia Civil impuso más de 30.000 sanciones firmes con pérdida de puntos por conducir bajo el estado del alcohol. Estas cifras siguen aumentando a medida que se intensifican las campañas de control y prevención con el objetivo de reducir la cantidad de accidentes en las carreteras de todo el país.

