Capital semilla para asegurar la sostenibilidad de las pensiones
Domingo 22 de marzo de 2026
3 minutos
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Llevo muchos años estudiando y pensando cómo mejorar la sostenibilidad del sistema de pensiones. Existe en España un grupo de economistas y entendidos, los "sabios de las pensiones", como les llaman y se autocalifican entre ellos. Estos señores llevan también años pensando, pero parece que no dan con la tecla. Solo repiten y repiten que las pensiones en España, con el sistema de reparto actual, no son sostenibles financieramente por el Estado, pero, hasta hoy, no han sido capaces de ofrecer ninguna solución al problema. Y esto a pesar de su cantada y sostenida preparación académica.
Hablan y no paran de que la tasa de sustitución para calcular la pensión de los trabajadores es muy alta o beneficiosa para todos ellos al jubilarse. Precisamente por eso, mi opinión, si puede servir de algo, es que la tasa de sustitución se debería cambiar por la tasa de incorporación, cambiando, incluso su nombre de tasa por el de "capital semilla". Es decir, que cuando nace un español/a deberá existir una tasa de incorporación al sistema, bien dotada económicamente. Esta sí que es o sería una forma de emprendimiento. Los padres/madres merecen ser premiados/as de verdad y espléndidamente.
Por ejemplo, al primer hijo darle un premio económico de 10.000 euros, pero para incorporarlo a un plan de pensiones. Para ello se abriría a nombre del nacido/a una cuenta nocional, que sería gestionado por personal cualificado y controlado por el Estado, desde, por ejemplo, el Tribunal de Cuentas o similar, no por el Gobierno de turno. Y por medio del superfondo de pensiones creado por el exministro Escrivá, capitalizarlo lo mejor posible y barato. Además, a los padres se les daría un premio natal de 20.000 euros y, lo mismo, ingresándolo en otra cuenta nocional como la de los nacidos/as, e incorporarlo también a un plan de pensiones. Así, cuando llegasen a la edad de 60-65 años, los padres y tutores de los nacidos, tendrían una garantía de que su pensión está asegurada. Y si ese plan de pensiones y esa gestora fracasara, sería el Estado el responsable civil subsidiario de ello.
La idea tiene muchos otros beneficios, tanto para el Estado como para los trabajadores y las empresas, en especial en cuanto a los costes sociales de las empresas y el envejecimiento de la sociedad, como se puede deducir, pero eso es otra historia.
Y creo yo que los economistas patrios y sabios de las pensiones dejarían de pronosticar a voleo que las pensiones en España no son sostenibles financieramente sin antes demostrar lo contrario.
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