Cartas a la directora

El problema de los jóvenes no son las pensiones de los mayores

Jose María Gómez Claro

Lunes 17 de octubre de 2022

ACTUALIZADO : Lunes 17 de octubre de 2022 a las 10:59 H

3 minutos

Destopar la base y la pensión máxima no solucionará el gasto por la jubilación del baby boom
Jose María Gómez Claro

Lunes 17 de octubre de 2022

3 minutos

Cartas al director (cintillo)

 

Retorna estos días la polémica sobre las pensiones, si es justo que suban el 8,5 % como prevé el Gobierno, cuando los salarios no recuperan la alta inflación que nos castiga en la energía, la cesta diaria o la vuelta al colegio. Está claro que la preocupación de los asesores financieros, tertulianos bien pagados por la banca que solo saben dar lustre a los intereses del IBEX-35, NO es el temor a que los pensionistas dejen de cobrar sus pagas como consecuencia del “despilfarro”  de este Gobierno de coalición.

Su lamento viene dado porque se despeja la imagen de un sistema público que se quiebra y un Gobierno de coalición que cumple los acuerdos firmados con los sindicatos mayoritarios. Los pensionistas nos hemos ganado a lo largo de años de cotizaciones –más de 35– el derecho vital a tener un retiro con fondos públicos que nos permita vivir con dignidad. ¿Dónde está el límite de lo que tenemos que percibir mensualmente? En nuestras cotizaciones pagadas como salario, tanto la parte empresarial como la del trabajador, pues forma un todo de los costes laborales de la empresa.

Claro que existen pensiones mínimas contributivas por debajo del salario mínimo, y se está negociando para que suban más que las que superan esa cuantía, pero se da la paradoja de que los que denuncian esto son los primeros que ponen el grito en el cielo cuando se trata de subir el SMI. Por cierto, ha pasado de los 736 euros de Rajoy a los 1.000 euros actuales, a pesar de que los agoreros vaticinaban una catástrofe.

Este país necesita desde hace décadas elevar el gasto en educación, sanidad, dependencia, pensiones y ayudas sociales como las no contributivas, pero para ello es necesaria una reforma fiscal en serio que obligue a los monopolios, medias fortunas y grandes empresas a que paguen al mismo nivel que lo hacen los trabajadores y pensionistas. Existe demasiado paraíso fiscal dentro de nuestro país, con algunas comunidades jugando a ser la “pequeña suiza” para luego abrir la boca reclamando dinero al Estado.

El problema que tienen los jóvenes no son las pensiones “altas” de los mayores, pues les ayudan a sufragar la crisis en sus hogares, sino los sueldos precarios que pagan los empresarios por debajo del convenio de sector y no estar dispuestos a actualizar los salarios según el IPC. Sus pensiones estarán  aseguradas en la medida que sus cotizaciones se correspondan con los tiempos que vivimos, con una economía recalentada por los intereses geoestratégicos de las potencias militares. La reforma laboral del PP contribuyó a crear una brecha generacional que dejará huella en sus futuras pensiones si no se continúa apostando por regular el mercado laboral con nuevas leyes y cambia la actitud de la patronal en la negociación. Esto es el problema real y no el bulo de que los jubilados/as les quitan el pan a los jóvenes. ¡Sean ustedes más rigurosos¡ 

José María Gómez Claro es secretario general de Pensionistas CCOO Asturias.


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