Cuando se quema el paisaje vivido

Artículo de opinión de Enrique J. Salván sobre los incendios que han afectado a la Sierra Oeste

2 min
Cuando se quema el paisaje vivido Miia

El río Alberche, afluente principal del Tajo, cuenta con más de cien kilómetros de recorrido desde Burgohondo (Avila) hasta Almorox (Toledo), alfa y omega de este macro-incendio. El incendio de Ávila-Madrid-Toledo ha recorrido todo el trayecto del Alberche devorando mesetas, prados, monte bajo, pinares, casas y urbanizaciones. ¡Cien kilómetros en menos de una semana! Nunca imaginamos al fundar la Asociación Alberche-Albirka que habría una unión macabra e infernal entre la parte alta del río y la cercana ya a las tierras toledanas.

El cerro de San Esteban, en Pelayos, ayer frondoso en pinos, hoy ceniciento. Como premonitorio escribí en 2006 este poema presente en De Luna a luna: “Tan familiar eres, que nadie repara en tí. Pero si faltaras, San Esteban del alma, cerro hermano, miles de lágrimas vertiera solo por ti.”

O el valle de Iruelas, al borde del Burguillo; las Cabreras (San Juan), donde anida el buitre, en los confines del río Cofio son paisajes muy vividos que ahora han quedado desiertos. ¿Dónde estarán sus siluetas de roca y musgo, los hermosos cervatos y los jabalíes, entre jaras y romeros?

La pérdida es enorme para esta inmensa comarca, que más que nunca no sabe de límites ni fronteras, unida por la pérdida. Unida por la ceniza.

EuropaPress 7687492 bombero trabaja labores extincion incendio forestal 25 julio 2026 san (1)
Imagen de los incendios en San Martín de Valdeiglesias. Fuente: Europa Press

Una senda que ha marcado mi vida

Permítanme un recuerdo personal. Este territorio, este paisaje del Alberche, en particular su tramo medio de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, ha sido –y es- una parte sustancial de mi vida. Aquí, desde 1959 cuando mis padres compraron un viñedo para convertirlo en chalet familiar han transcurrido mi infancia, mi juventud, mis primeros amores, el nacimiento de mi hija y ahora la plenitud de una jubilación gozosa. 

Jubilación gozosa que se nutre, entre otras cosas, por la actividad de la asociación Albirka, durante 25 años, llevando a cabo charlas, marchas y recorridos diversos reivindicando la belleza de este paisaje que ahora casi por completo está entre cenizas.

43157251 700456530310455 6399224816880058368 n

Visita de Albirka por pinares de la Sierra Oeste antes del incendio. Fuente: Albirka

Nada será igual

Nada será igual, desde luego. Nuestros paisajes vividos se han ido. No son paisajes únicamente soñados sino son los entornos en donde has amado, en donde has jugado con los amigos, has bicicleteado por esos caminos que antes bordeaban valles y montañas y, ahora, son surcos blancos en mitad de una visión cenital. 

Por suerte no ha habido víctimas. Algunos hemos evitado por metros (es textual) que ardieran nuestras casas; otros no fueron tan afortunados. Además otra razón para la esperanza es que el monasterio de Valdeiglesias no ha sufrido grandes pérdidas; de los otros tres conventos que existen en esta amplia comarca no me atrevo, a fecha de hoy, a aventurarme a decir que se hayan salvado plenamente. Ojalá.

monasterio santa maria la real de valdeiglesias 073
Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias. Fuente: Comunidad de Madrid

 

De la ceniza tendrá que salir el futuro. Es el momento de reivindicar con más fuerza que nunca a este Alberche, sí embalsado, pero nunca domesticado. Con una repoblación forestal inteligente, en donde hablen los técnicos y callen los políticos que no sepan sumar. Un urbanismo que respete las masas forestales; no que se nutra de ellas para especular como en el pasado y en el presente.