Un legado en forma de libro: la herencia no queda solo en los monumentos
Javier UrraFoto: Europa Press
Jueves 26 de febrero de 2026
2 minutos
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Jueves 26 de febrero de 2026
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Como Académico de Número de la Academia de Psicología de España, desde su fundación hace 10 años, y a título personal, particular, creo que le debo a la sociedad un texto. Un libro vivo, real, que lleve por título: Nombres propios de la psicología española y de la ciencia y la cultura universal.
Para ello y en agosto del año 2025 me desplacé a San Juan de Pied de Port, donde nació el patrono de la Psicología española Juan Huarte de San Juan. A partir de ahí un periplo de viajes para encontrarme con el Rector de la Universidad de Salamanca y un grupo de expertos hablando de Unamuno, o desplazándome a Petilla de Aragón para hablar con su Alcalde sobre nuestro premio Nobel Santiago Ramón y Cajal, o visitando la Fundación Ortega-Marañón, o viajar a Mazcuerras en Santander para conocer más sobre Concha Espina… y así por toda España, pueblos, ciudades, precursores de la Psicología de España.
Que bebe de médicos, de fisiólogos, de neurólogos, de filósofos, pero también no solo en nuestro país, sino en el mundo, de científicos, de artistas, de gente que nos han transmitido lo mejor para crear una ciencia maravillosa, única, inigualable, que apasiona, la Psicología. El intento de conocer y conocerse al ser humano a título individual, en sociedad, desde su cerebro, desde su mente, desde su alma. Una ciencia empírica, una ciencia que demuestra, que ayuda.
Soy el Académico con la Medalla Número 11 y creo que la vida tiene un fin que es agradecer a los que nos han antecedido, a los que nos continuarán, a los que nos acompañan y darle una razón de ser a la existencia.
He tenido la suerte de ser el Primer Defensor del Menor en España, de ser Presidente de la Red Europea de Defensores del Menor, de desempeñarme por oposición con la plaza de psicólogo forense del Ministerio de Justicia en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia, de dar clases en la Universidad Complutense de Madrid, de dirigir un equipo de 135 profesionales de médicos, de psicólogos clínicos, de psiquiatras, que trabajamos con menores que tienen muchos conflictos consigo mismos, con los demás, de dependencia, de conductas suicidas, de adicciones, de pensamientos obsesivos o inusitados y extraños.
Una vida llena de vida, de contenido. Una existencia que tiene una razón de ser y ha llegado el momento de escribir un libro con rigor, pero también ameno, también próximo, de gentes, de lugares, de familias, de entornos, de circunstancias que han hecho que la ciencia de la Psicología esté ya en ese punto del rigor, del reconocimiento social.
Le debemos tanto a los que nos precedieron que es bueno saber que dijeron, que pensaron, que escribieron, para eso hay que ir al lugar donde nacieron, donde se formaron, donde impartieron, donde aprendieron, donde convivieron.
Y este es ese libro que empezó hace seis meses y que hoy os comunico, sigo disfrutando en su elaboración. Como nos señaló Pericles, la herencia no queda solo en los monumentos, sino en la vida vivida por los demás.



