La Comunidad de Madrid registra por primera vez 2 variedades de cebolla blanca y morada de Chinchón
El Imidra garantiza la conservación de la huerta autóctona de la Comunidad de Madrid
Imprescindible para hacer un buen sofrito como base de mil y un platos de la gastronomía española, protagonista de los chipirones encebollados; clave en la tortilla de patatas (aunque haya quien la prefiere sin), deliciosa en una sopa calentita y bien gratinada o protagonista en ensaladas y sopas frías como el gazpacho. La cebolla es un ingrediente de la dieta mediterránea fundamental. Y Madrid cuenta ahora con dos nuevas variedades de excepcional calidad, procedentes de Chinchón.
La Comunidad de Madrid ha registrado dos variedades de cebolla blanca y morada de Chinchón. Durante varios años, los técnicos del Instituto de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) han desarrollado un estudio para garantizar la conservación de estas hortalizas en el territorio. De hecho, estas semillas solo se pueden producir en la región, haciéndolas más exclusivas y protegiéndolas de otros tipos más comerciales.
Para ello, los profesionales han llevado a cabo la recolección, el análisis de la planta y del bulbo y la selección de semillas. De esta forma, han conseguido incrementar su pureza genética y devolver a los cultivos unos ejemplares que, de otro modo, podrían haber desaparecido. Además, se han añadido al Registro de Variedades Comerciales Españolas.
🚜Garantizar la conservación de la huerta autóctona de la @ComunidadMadrid.
— Carlos Novillo Piris (@CarlosNovilloPi) January 24, 2026
🧅 El @midra_i ha recuperado dos variedades de cebolla blanca y morada de Chinchón y las ha incorporado al Registro de Variedades Comerciales Españolas.
De esta forma, sus semillas solo se pueden…
Hortalizas tradicionales
El Ejecutivo autonómico pondrá a disposición de los agricultores madrileños plantones de ambas variedades para que puedan cultivarlas y, posteriormente, distribuirlas en los mercados de proximidad. Así, se sumarán a otros productos hortícolas tradicionales cultivados en los viveros del IMIDRA, tales como el melón de piel de sapo, azul o mochuelo; el pimiento Infante de Aranjuez, de San Clemente o de Aranjuez; y el tomate Gordo de Patones.
Estas hortalizas se caracterizan por poseer un sabor más suave y dulce de lo habitual, tener un alto contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales y, en el caso de la morada, tener un color especialmente llamativo. Asimismo, las dos son aptas para consumo en crudo, siendo la blanca ligeramente más fuerte.


