Disfruta de una escapada gastronómica por el río Mula y el noroeste de la Región de Murcia
El arroz de Calasparra, las yemas de Caravaca o los andrajos son alguno de sus tesoros gastronómicos
La Región de Murcia tiene mil y un lugares que visitar. Hoy nos centramos en la zona del río Mula y noroeste de la Región donde se ubícan Caravaca, Calasparra, Cehegín, Bullas, Moratalla, Mula o Campos del Río entre otros.
En esta comarca donde el frío suele ser el protagonista del invierno, los platos calientes y caldosos no podían faltar. Así como alguno de los dulces más irresistibles. Te contamos cuáles son:
Atascaburras

Este plato es típico de la cocina manchega, aunque también se ha extendido por otras zonas geográficas como La Región de Murcia. Contiene patatas, bacalao, ajo, nueces y huevo cocido y su resultado es esta receta que quita el hambre y el frío de golpe.
Las primeras referencias son del siglo XVII. La historia cuenta que el nombre surgió cuando dos pastores se quedaron aislados de una nevada y, con los alimentos que tenían, crearon este plato. Al comerlo dijeron que es “para hartar hasta a las burras”, por su contundencia.
Arroz de Calasparra
Los andrajos son uno de esos platos que aúnan los mejor de la Región de Murcia: el campo y la huerta. Elaborados con carne de conejo en un caldo con de verdura de la huerta de Europa más unas tiras de harina que recuerdan, precisamente, a jirones de tela rota.
Fritillas
Que buena merienda me e pegado ca mi tía Mluz !!!!@murcia_gomez Fritillas con chocolate !! pic.twitter.com/dzosKhYK5i
— juan gabriel legidos (@legidos) March 13, 2014
Las fritillas eran un plato que se elaboraba el día de la cocción del pan semanal, para aprovechar todos los ingredientes.
Se suelen tomar como postre con azúcar o miel, o con chocolate o mermelada. Para los menos golosos, también se puede aprovechar y espolvorear un poco de sal, o tomarla con anchoas o un huevo frito. Sea como sea, no hay opción equivocada.
Alajú

Esta torta elaborada con miel, pan, especias y almendras está cubierta de dos obleas por lados, y es uno de los dulces más irresistibles de la Región, aunque también es muy conocida en Cuenca.
