Actuar ante un atragantamiento: cómo realizar la maniobra de Heimlich

En esta situación, unos segundos marcan la diferencia entre la vida y la muerte

¿Sabes que la maniobra de Heimlich te puede salvar la vida? Aprende a realizarla Miia

Ante un atragantamiento se produce una situación de estrés que nos puede llevar a no saber cómo actuar o que técnicas llevar a cabo para intentar salvar la vida de la persona que se está ahogando.

Sin embargo, conocer bien la maniobra específica puede sacarnos de una situación en la que unos segundos pueden separar la vida de la muerte.

La más famosa de las maniobras de salvación ante un atragantamiento es la de Heimlich, una técnica de primeros auxilios que se lleva a cabo desde la espalda de la víctima, presionando para poder sacarla de esta situación. Sin embargo, es importante conocer el método correcto que se debe seguir para llevarla a cabo, evitando posibles lesiones o intentos fallidos, así como actuación en casos concretos.

Por este motivo, la Policia Nacional ha compartido en sus redes sociales 4 sencillos pasos que se deben seguir para realizar correctamente la maniobra de Heimlich ante un atragantamiento, con una imagen explicativa del servicio de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid

La maniobra de Heimlich en 4 pasos 

El primer paso es el más sencillo de todos, y es posicionarse detrás de la víctima para poder actuar, abrazándola por la espalda con los dos brazos rodeando su abdomen. Aunque parezca fácil, tomar una buena posición es vital para que la maniobra sea efectiva.

En segundo lugar, se debe inclinar ligeramente a la víctima para que su boca esté en pendiente hacia abajo, lo que facilita la salida de los objetos que están obstruyendo la respiración y provocando el atragantamiento. 

En la misma posición y de pie, el tercer paso consiste en la colocación de las manos para la buena realización de la maniobra. Se ha de colocar una mano cerrada apoyando el puño sobre el abdomen, más o menos entre el ombligo y el esternón. La otra mano debe cubrir a la que está cerrada para poder presionar.

Por último, el cuarto paso permite la maniobra a través de presionar rápidamente y con fuerza en ese punto en el que está apoyada la mano, haciendo fuerza hacia dentro y hacia arriba para lograr la salida de los objetos obstruidos.

Es importante analizar los casos especiales que se pueden encontrar antes de realizar la maniobra, como hacérsela a un niño pequeño o una mujer embarazada, o estudiar la mejor manera de realizársela a uno mismo, ayudándose de una mesa o una silla para ejercer la presión.