Preguntas

¿Cómo y cuándo realizar la Maniobra de Heimlich?

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Miércoles 17 de julio de 2019

2 minutos

Este movimiento es clave cuando una persona se atraganta y sus vías respiratorias quedan obstruidas

¿Cómo y cuándo realizar la Maniobra de Heimlich?

Uno de los momentos en los que peor lo pasamos es cuando nos atragantamos, es decir, cuando algún alimento (o agua) se cuela por nuestras vías respiratorias y comenzamos a toser hasta que conseguimos expulsarlo. A veces con un par de tosidos es suficiente, mientras que en otras ocasiones, la tos se desata e incluso sentimos cómo los ojos se ponen llorosos por el esfuerzo.

La tos es un sistema de defensa que tiene nuestro cuerpo cuando ocurre algo así, pero hay alguna ocasión en que no es suficiente para expulsar el elemento que se ha colado en el aparato respiratorio. Y es entonces cuando es necesario realizar la Maniobra de Heimlich que tantas veces habrás visto en le tele o en películas. Se llama así por el doctor Henry Heimlich, que fue el pionero en describirla allá por el año 1974. Y se trata de comprimir la parte superior del abdomen con el objetivo de eliminar la obstrucción que existe en el conducto respiratorio, evitando así que la persona muera asfixiada porque no le llega aire a los pulmones.

Por lo tanto, la Maniobra de Heimlich es clave en cualquier manual de primeros auxilios y realmente todo el mundo debería saber practicarla, pues cuando se produce un atragantamiento de tales características, la vida de una persona pende de un hilo.

¿Cuándo hacerla?

En primer lugar hay que dejar que el cuerpo reaccione tosiendo. No hay que realizar la maniobra mientras la persona atragantada tiene tos. Tal y como aconsejan desde la OCU, has de “actuar con calma y rapidez, empezando por preguntarle a la víctima si se está ahogando. Si la respuesta es sí, dile que la vas a ayudar, para que no se asuste cuando la manipules”. A continuación deberás realizar el siguiente movimiento: con la persona atragantada de pie, rodéala por la espalda con ambos brazos. Cierra una mano y cúbrela con la otra. Apoya el puño con la parte del pulgar sobre el abdomen, por encima del ombligo a la altura del estómago (justo debajo de las costillas). Finalmente, presiona hasta que expulse el elemento que entorpece la respiración.

En la OCU también explican que si la persona es muy obesa o está embarazada, “hay que colocar el puño en mitad del esternón”, a lo que añaden: “Si la víctima está inconsciente y tumbada en el suelo, hay que colocarla boca arriba y sentarse a horcajadas sobre ella, practicando las presiones en el mismo punto y en la misma dirección, con las manos superpuestas y usando el talón de la mano que está debajo”.

En caso de que una persona esté sola y sienta que se ahoga y que no es capaz de toser, también ha de guardar la calma para hacerse la Maniobra de Heimlich a sí mismo. Para lograrlo deberá colocar el puño en el lugar antes apuntado y buscar algún sitio como el respaldo de una silla para ayudarse a empujar hacia arriba hasta que el objeto sea expulsado.

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