Úrsula Segoviano
Salud
Encuentran señales tempranas de alzhéimer a través de un test nasal similar al del Covid
Las muestras se recogen con un hisopo
La enfermedad de Alzheimer afecta a millones de personas en todo el mundo, pero su diagnóstico suele ser más difícil en las etapas iniciales, precisamente cuando los nuevos tratamientos podrían ser más eficaces.
Ahora, una nueva investigación ofrece una luz de esperanza: investigadores de Duke Health (EEUU), según recoge un comunicado de la propia entidad, han demostrado que un rápido hisopado nasal ambulatorio puede detectar cambios biológicos tempranos vinculados a la patología, incluso antes de que se manifiesten los síntomas.
El estudio, publicado el 18 de marzo en la revista Nature Communications, utilizó un hisopo suave que se introduce en la parte alta de la nariz para recolectar células nerviosas y del sistema inmunológico.
Tras analizarlas, los científicos descubrieron patrones claros que permitían diferenciar a las personas con alzhéimer temprano o ya diagnosticado de aquellas que no padecían la enfermedad.
El procedimiento de recolección de las células nasales dura apenas unos minutos. Tras aplicar un aerosol anestésico, un médico guía un pequeño cepillo hacia la parte superior de la fosa nasal, donde se alojan las células nerviosas encargadas de detectar los olores. Posteriormente, los investigadores estudian qué genes están activos, lo cual sirve como un indicador de lo que está ocurriendo dentro del cerebro.
"Queremos poder confirmar el alzhéimer de forma muy temprana, antes de que el daño tenga la oportunidad de acumularse en el cerebro", afirma el Dr. Bradley J. Goldstein, autor correspondiente del estudio y profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke. "Si podemos diagnosticar a las personas con la suficiente antelación, podríamos empezar terapias que eviten que lleguen a desarrollar alzhéimer clínico".

Para la investigación, se compararon muestras de 22 participantes, midiendo la actividad de miles de genes en cientos de miles de células individuales, lo que se tradujo en millones de puntos de datos. El hisopado nasal logró captar alteraciones tempranas en las células inmunitarias y nerviosas, incluso en personas que presentaban signos de alzhéimer en pruebas de laboratorio pero que aún no tenían síntomas. De hecho, una puntuación genética combinada del tejido nasal logró separar correctamente los casos de alzhéimer temprano y clínico de los controles sanos en un 81% de las ocasiones.
A diferencia de los análisis de sangre actuales para el alzhéimer, que detectan marcadores que aparecen más tarde en el proceso de la enfermedad, este hisopado nasal captura la actividad nerviosa e inmunitaria viva. Esto podría proporcionar una visión más temprana y directa de los cambios relacionados con la patología, ayudando a identificar antes a las personas en riesgo.
"Gran parte de lo que sabemos sobre el alzhéimer proviene de tejido de autopsias", explica Vincent M. D’Anniballe, primer autor del estudio. "Ahora podemos estudiar tejido neuronal vivo, abriendo nuevas posibilidades para el diagnóstico y el tratamiento".
El componente humano de la investigación también ha sido fundamental. Mary Umstead, una participante voluntaria, se unió al estudio en honor a su difunta hermana, Mariah, quien fue diagnosticada con alzhéimer de inicio temprano a los 57 años. "Cuando surgió la oportunidad de ser parte de un estudio de investigación, la aproveché de inmediato porque no desearía que ninguna familia tuviera que pasar por el tipo de pérdida que nosotros sufrimos con Mariah", declaró.
Actualmente, el equipo de Duke, en colaboración con el Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de Duke y la Universidad de Carolina del Norte (UNC), está ampliando la investigación a grupos más grandes. El objetivo futuro es explorar si este hisopado también podría ayudar a rastrear la eficacia de los tratamientos a lo largo del tiempo. La Universidad de Duke ya ha presentado una patente en Estados Unidos relacionada con este innovador enfoque, cuyo desarrollo ha sido financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

