Un estudio en ratones vincula los anticuerpos del covid persistente con el dolor crónico
La investigación ha sido realizada por científicos de UMC Utrecht y Amsterdam UMC
Un estudio publicado en Cell Reports Medicine ha concluido que los anticuerpos de personas con covid persistente pueden provocar síntomas similares al dolor crónico cuando se transfieren a ratones. La investigación ha sido realizada por científicos de UMC Utrecht y Amsterdam UMC, en Países Bajos.
Los resultados han demostrado que los anticuerpos podrían tener un papel activo en los síntomas de covid persistente. Gracias a esto se están empezando a desarrollar estrategias terapéuticas dirigidas en concreto contra estas moléculas.
El covid persistente o síndrome post-covid presenta síntomas como el malestar tras hacer esfuerzos, la fatiga extrema, dolor y disfunción cognitiva. En otros estudios ya habían sido descubiertas las alteraciones del sistema inmunitario y la presencia de autoanticuerpos en pacientes, pero este estudio ha clarificado la contribución directa de los anticuerpos a los síntomas.

Experimento en ratones
La inmunoglobulina G (IgG) es una de las principales clases de anticuerpos usados por los investigadores. Para ellos administraron a ratones muestras de sangre de 34 personas con COVID persistente.
Los investigadores descubrieron que los animales desarrollaron una hipersensibilidad persistente similar al dolor, que aguantó alrededor de dos semanas. Además, encontraron que las muestras de pacientes conseguidas dos años antes reproducen los mismos síntomas en los ratones.
Según el doctor Niels Eijkelkamp, codirector del estudio y miembro del Centro de Inmunología Traslacional de UMC Utrecht, el mecanismo relacionado con la enfermedad puede mantenerse durante mucho tiempo después de la infección inicial.
Diferentes perfiles biológicos
El estudio también analizó distintos perfiles biológicos a través de muestras de sangre. Para ello estudió marcadores relacionados con daño cerebral, como GFAP y NFL, y también relacionados con la activación inmunitaria, incluido el interferón.
Tras esto, los científicos identificaron distintos subgrupos de pacientes con firmas moleculares diferentes. Al pasar los anticuerpos a ratones, tuvieron patrones de síntomas diferentes.
Otros grupos de investigación, según los autores del estudio, habrían descubierto una posible firma autoinmune del covid persistente, aunque todavía es necesario determinar qué papel desempeña cada uno de estos anticuerpos en la enfermedad.
Nuevos tratamientos
Aunque los resultados plantean la posibilidad de crear tratamientos contra los anticuerpos que contribuyen a los síntomas del covid persistente, la realidad es que este trabajo tiene limitaciones: al haber sido realizado en ratones, no hay certeza de que funcione igual en humanos. Además, el tamaño del trabajo es relativamente pequeño; su diseño unicéntrico y el uso de muestras agrupadas van a generar dificultades.
Entre las estrategias que los investigadores señalan se encuentran la inmunoadsorción, la plasmaféresis y algunas formas de inmunoterapia dirigida. Sin embargo, para clarificar más el tema, los investigadores consideran necesario hacer nuevos estudios para determinar qué autoanticuerpos son relevantes, qué pacientes podrían beneficiarse de tratamientos dirigidos y hasta qué punto estos mecanismos explican los diferentes síntomas del covid persistente.
