Salud

El "gran engaño" de las cremas y las dietas que frenan el envejecimiento: prometen lo imposible

Miriam Gómez Sanz

Domingo 12 de abril de 2026

3 minutos

Expertos advierten de que no pueden modificar genes concretos ni revertir el envejecimiento

El "gran engaño" de las cremas y las dietas epigenéticas: prometen lo imposible. Fuente: BigStock.
Miriam Gómez Sanz

Domingo 12 de abril de 2026

3 minutos

Al contrario de lo que se puede ver en muchos anuncios de la televisión, la evidencia científica demuestra que no es posible activar genes concretos o frenar el envejecimiento con una crema o una dieta. La epigenética, que es el sistema que regula cómo se expresan nuestros genes, no funciona como un interruptor que podamos pulsar a nuestro antojo. Según explica la doctora María Berdasco, del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, en una entrevista para Europa Press, estas promesas comerciales simplifican y distorsionan el funcionamiento real del organismo.

Uno de los mensajes más repetidos por el marketing es la supuesta capacidad de ciertos alimentos o lociones para actuar sobre células específicas. Sin embargo, cualquier cambio en nuestro organismo derivado del estilo de vida es global y sumamente complejo. Esto significa que ningún producto puede ofrecer resultados rápidos ni dirigidos, como a veces se sugiere en la publicidad.

Como señala la doctora Berdasco, autora de Reescribirnos: "No todo lo que somos y lo que guía nuestra salud está impuesto por el ADN", pero eso no significa que tengamos un control milimétrico sobre él. La experta aclara que, por ejemplo, "por comer brócoli no va a aumentar solo la expresión del gen X". Los cambios no son localizados ni dirigidos. Afectan al cuerpo de manera general y, en muchos casos, son difíciles de revertir hacia un objetivo concreto.

Ningún alimento puede modificar genes concretos. Fuente: BigStock.
Ningún alimento puede modificar genes concretos. Fuente: BigStock.

El impacto real de nuestros hábitos

Lo que sí es una realidad científica es el concepto de edad biológica, ese "reloj" interno que marca cómo de envejecidas están nuestras células independientemente de la fecha que figure en nuestro DNI. La epigenética cambia de forma natural con los años, afectando a la regeneración celular, pero factores externos pueden acelerar este proceso de forma drástica.

Se sabe que el consumo excesivo de alcohol se asocia con un aumento de casi un año y medio en la edad biológica en comparación con quienes no beben. Del mismo modo, el tabaco altera rutas genéticas vitales de forma persistente, lo que demuestra que, aunque la epigenética es flexible, los daños causados por los malos hábitos son más estables y agresivos.

La edad biológica depende de hábitos, no de soluciones rápidas. Fuente: BigStock.
La edad biológica depende de hábitos, no de soluciones rápidas. Fuente: BigStock.

 

Frente a la publicidad engañosa, la verdadera ciencia epigenética ya salva vidas. Desde 2008, en España se utilizan fármacos específicos para tratar ciertos tumores de la sangre y leucemias. Estas terapias sí logran modificar las proteínas que alteran las células, pero requieren un control médico riguroso que nada tiene que ver con una crema de noche.

La experta concluye que el auge de estas falsas promesas refleja un problema de alfabetización sanitaria. Para cuidar nuestra salud, lo mejor es huir de las fake news y mantener hábitos saludables de forma constante.

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Miriam Gómez Sanz

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