Mayores, sobre los riesgos de los refrescos: "Son puro azúcar y nadie piensa en nuestra salud"

Piden más medidas para proteger la salud de los sénior y que se limiten en hospitales y residencias

Imagen generada por Gemini Mayores, sobre los riesgos de los refrescos: "Son puro azúcar y nadie piensa en nuestra salud" Miia

Las principales asociaciones de mayores como la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), o la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados (UDP), reivindican que instituciones y empresas de bebidas refrescantes como Coca-ColaNestea o Pepsi, pongan más foco en proteger e informar a los sénior ante los posibles riesgos para la salud del consumo excesivo de bebidas azucaradas y con aditivos. En concreto, la Organización Mundial de la Salud alerta de un aumento de casos de diabetes, obesidad o infartos relacionados con la ingesta excesiva de refrescos azucarados. Y nutricionistas y geriatras advierten de que estos efectos pueden incrementarse entre los mayores de 55 años, y convertirse en una "trampa" si se consumen de manera habitual, por los cambios metabólicos que se producen a partir de esta edad que hacen que se procese peor la glucosa.

En España, ya se ha bajado el IVA de los refrescos del 21 al 10% o limitado su distribución en colegios e institutos, pero las asociaciones de mayores exigen que se les tenga en cuenta a la hora de crear nuevas políticas o estrategias – y las medidas no se centren solo en niños y jóvenes–. En este contexto, varias asociaciones urgen a aprobar el Real Decreto del Ministerio de Consumo – aún en fase de tramitación–, que planea restringir la distribución de refrescos con alto contenido en azúcar y otros productos ultraprocesados en hospitales y residencias de mayores públicas, pero también otras medidas más generales como más campañas de concienciación o "etiquetas nutricionales claras y legibles" por parte de las empresas del sector, para tener información nutricional básica de cada producto. Hay que recordar que una sola lata de Coca-Cola contiene ya 35 gramos de azúcares añadidos.

El problema del azúcar "oculto" y las campañas excluyentes

Desde la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), alertan del desconocimiento que existe sobre la composición real de muchos de estos productos. La asociación señala que "probablemente existe una conciencia general sobre 'tomar menos azúcar', pero no siempre se identifica que el azúcar también está en refrescos, zumos, bebidas energéticas, tés preparados, cafés preparados o bebidas 'saludables'".

CEOMA también lamenta la invisibilidad de la población sénior en las estrategias de prevención, apuntando que "muchas campañas se dirigen a infancia y juventud, mientras que las personas mayores quedan menos presentes en el debate público", a pesar de ser un grupo clave por su alta prevalencia de enfermedades crónicas. Por eso urgen a poner más foco en proteger la salud de los sénior y aprobar el Real Decreto del Ministerio de Consumo –aún en fase de tramitación– que plantea la restricción a los productos procesados y ultraprocesados, con alto contenido en nutrientes críticos (azúcar, sal, grasas saturadas y grasas trans) y con bajo valor nutricional (bollería, zumos industriales, refrescos, carnes procesadas, etc.), particularmente en desayunos y meriendas de hospitales y residencias.

refrescos 3

Piden que se les dé voz en las políticas que afecten a su salud

Inmaculada Ruiz, presidenta de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados (UDP), hace hincapié en la necesidad de ser escuchados por las instituciones. "Ojalá algún día nuestros gobernantes cuenten con nuestra opinión y experiencia". En cuanto al impacto en la salud de su colectivo, Ruiz es bastante crítica y asegura que "las bebidas azucaradas e isotónicas son un veneno para todas aquellas enfermedades crónicas que padecemos por la edad".

Además, muestra sus reservas sobre las medidas gubernamentales como la subida del IVA o los planes de restringir su distribución en hospitales y residencias, sugiriendo que "al Estado (como ocurre con el tabaco) no le interesa prohibir estas bebidas definitivamente ya que son fuente de ingresos". Y concluye asegurando que "son puro azúcar y nadie piensa en nuestra salud". 

collage refrescos azucar 2
Fuente: Elaboración propia con datos de bebidas en supermercados

Equilibrio entre protección y libertad individual

A la hora de abordar posibles restricciones o más impuestos, como pide la OMS, Gloria Veiga, presidenta de la Confederación Estatal de Mayores Activos (CONFEMAC), propone una mirada equilibrada que tenga en cuenta el contexto socioeconómico. Veiga explica que "hay una doble visión de este debate". Por un lado, reconoce que la necesidad de aliviar la presión sobre el sistema sanitario y proteger a los mayores "justifica para muchos la aplicación de medidas fiscales, advertencias severas de etiquetado o restricciones en entornos públicos".

No obstante, la presidenta de CONFEMAC matiza que no se puede legislar sin tener en cuenta la autonomía del colectivo. "La defensa de la libertad individual de elección, el impacto económico en los pensionistas con rentas bajas y la apuesta por la educación nutricional obligan a mirar más allá".

refrescos preferidos por generaciones yougov
Ranking de refrescos mejor valorados en España en 2025, por generaciones. Fuente:YouGov

Dificultad de cambiar hábitos

En esta misma línea se expresa Josep Carné, portavoz de la Federació d'Associacions de Gent Gran de Catalunya (FATEC), quien reconoce que actualmente "no estamos concienciados" de forma generalizada de los peligros del consumo excesivo de ultraprocesados y refrescos. Recuerda que a través de los talleres sobre envejecimiento saludable que imparten en su entidad, constatan lo complejo que resulta modificar la dieta en la etapa sénior. "Las personas escuchan las recomendaciones de alimentación saludable, pero es difícil cambiar hábitos de este tipo, sobre todo a medida que avanza la edad", señala Carné.  

Por ello, desde FATEC subrayan la importancia de sensibilizar desde edades tempranas. Como hoja de ruta para mejorar la salud del colectivo de forma constructiva, las asociaciones de mayores plantean una serie de medidas prácticas que priorizan la pedagogía, sugiriendo "promover el agua como bebida habitual; leer etiquetas; limitar refrescos, zumos industriales, bebidas energéticas y bebidas 'light' de consumo diario". Para lograrlo, consideran fundamental "reforzar la educación nutricional en centros de mayores, centros de día y residencias", vinculando esta formación a la prevención de problemas habituales como la diabetes o la hipertensión.