Salud

Sanidad actualiza sus recomendaciones para prevenir la fragilidad y las caídas en mayores

Úrsula Segoviano

Jueves 9 de abril de 2026

4 minutos

El documento pone énfasis en la prevención y detección precoz

Ya se puede saber con mayor precisión la fragilidad de los mayores e intervenir antes: Bigstock
Úrsula Segoviano

Jueves 9 de abril de 2026

4 minutos

El Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha aprobado la Actualización del documento de consenso sobre prevención de la fragilidad y caídas en la persona mayor (2026), con el  objetivo de reforzar las estrategias de prevención, detección precoz e intervención en la población mayor. El documento integra la evidencia científica más reciente y consolida un modelo de abordaje conjunto de la fragilidad y las caídas, dos de los principales factores asociados a la pérdida de autonomía y al incremento de la dependencia en las personas mayores.  

La actualización incorpora datos que evidencian el impacto creciente de estos problemas en el contexto del envejecimiento poblacional: la fragilidad afecta  aproximadamente al 18% de las personas mayores, aumentando de forma significativa con la edad hasta alcanzar entre el 18% y el 38% en mayores de 85 años, y es más frecuente en mujeres. Asimismo, supone un coste estimado de 2.500 euros anuales por persona, el doble que en población sin fragilidad.  

Por su parte, las caídas constituyen un problema de salud pública de primer  orden. En torno al 30% de las personas mayores de 65 años sufre al menos una  caída al año y entre el 5% y el 10% de estas provoca fracturas. En España, son  la primera causa de muerte por causas externas, con más de 3.000  fallecimientos anuales en este grupo de edad.  

Baja potencia muscular: un factor de riesgo importante de caídas, fracturas y mortalidad en mayores

 

Además, cerca del 40% de las personas que sufren una fractura de cadera no recupera su nivel funcional previo, lo que incrementa la necesidad de cuidados y  el uso de servicios sanitarios y sociales.  

El nuevo documento introduce avances relevantes para mejorar la prevención y el manejo de la fragilidad y las caídas: 

En primer lugar, se establece un abordaje conjunto de ambos problemas, reconociendo su interrelación y su impacto en la pérdida de capacidad funcional. Asimismo, se refuerza la detección precoz mediante la captación activa de  personas de 70 años o más desde Atención Primaria y el ámbito comunitario, incluyendo centros sociosanitarios, farmacias y servicios sociales. 

El modelo incorpora una estratificación en cuatro niveles de riesgo (bajo, medio, alto y muy alto), que permite adaptar las intervenciones y el seguimiento a las  necesidades de cada persona. 

Las intervenciones se basan en un enfoque multidominio e individualizado que  incluye ejercicio físico multicomponente, recomendaciones nutricionales, revisión de medicación y revisión de riesgos en el hogar, en el marco de la Valoración Geriátrica Integral. 

Por último, se refuerza la coordinación entre niveles asistenciales y sectores, impulsando una atención integrada y centrada en la persona. 

La implementación de esta actualización se enmarca en el Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027, con el objetivo de que al menos el 50% de las comunidades y ciudades autónomas hayan incorporado el programa en 2027. 

El Ministerio de Sanidad realizará evaluaciones periódicas, al menos cada dos  años, para analizar el grado de implantación y su impacto en la mejora de la  salud y la autonomía de las personas mayores.  

Con esta actualización, el Ministerio de Sanidad refuerza su compromiso con la promoción de un envejecimiento saludable y la prevención de la discapacidad,  mediante intervenciones basadas en la evidencia, coordinadas entre los distintos  niveles asistenciales y centradas en las necesidades de las personas.

Sobre el autor:

Úrsula Segoviano

Redactora especializada en temas de salud y dependencia. 

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