El 40% de los melillenses y el 33% de los ceutíes se declaran “muy insatisfechos” con su sanidad
Su funcionamiento depende del Gobierno central
La sanidad pública de Ceuta y Melilla ronda el suspenso, según un estudio realizado por Ipsos entre la población residente en ambas ciudades autónomas. En concreto, el 40% de los melillenses y el 33% de los ceutíes se declaran “muy insatisfechos” con su funcionamiento.
Este nivel de insatisfacción se refleja en los patrones de utilización del sistema sanitario público. El uso del sistema se concentra principalmente en Atención Primaria, con un empleo mensual del 20% en Ceuta y del 27% en Melilla, mientras que la atención especializada y hospitalaria es sensiblemente menor.
Así, más del 60% de la población ceutí y melillense afirma no acudir “casi nunca” a la atención especializada del sistema público, porcentajes que se elevan hasta el 75% en Ceuta y el 84% en Melilla en el caso de la hospitalaria.
Según los resultados del estudio, este patrón de uso se asocia a dificultades percibidas de acceso a los servicios sanitarios, vinculadas a factores como las demoras en la atención, las barreras de acceso y las listas de espera, especialmente en los niveles de atención de mayor complejidad del sistema sanitario público en ambos territorios.
La sanidad pública de Ceuta y Melilla se gestiona a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), organismo adscrito al Ministerio de Sanidad, a diferencia del resto de comunidades autónomas, donde la gestión sanitaria está transferida a los gobiernos autonómicos.
Sistema obsoleto
El análisis detallado de los distintos aspectos de la sanidad pública muestra que los niveles de insatisfacción ciudadana se asocian principalmente a la valoración de determinados elementos del funcionamiento del sistema.
La directora de Opinión Pública de Ipsos, Silvia Bravo, indicó que "los tiempos de espera para consultas médicas, pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas son el aspecto peor valorado: el 66% en Ceuta y el 59% en Melilla los califican de forma negativa. También reciben valoraciones desfavorables la disponibilidad de recursos, la tecnología y la digitalización de la atención".
A ello se suman las dificultades percibidas para acceder al profesional sanitario, entendidas como la accesibilidad administrativa y organizativa, uno de los ámbitos con mayor nivel de valoración negativa en ambas ciudades, con un 41% de opiniones desfavorables en Melilla y un 30% en Ceuta.
Factor humano
En contraste con estos aspectos, los elementos relacionados con el personal sanitario concentran las valoraciones más favorables.
En Ceuta, la capacitación del personal de enfermería y el trato personal recibido obtienen un 73% y un 76% de valoraciones positivas, respectivamente, mientras que la capacitación de los médicos alcanza un 65% de calificaciones por encima de 7. En Melilla, se destacan los mismos aspectos con cifras similares.
La valoración media global del sistema sanitario público se sitúa en un 5,4 sobre 10 en Ceuta y en un 4,9 en Melilla, reflejando una percepción ciudadana que se mueve entre el aprobado ajustado y el suspenso, según la escala utilizada en el estudio.
El estudio sobre la 'Percepción de la sanidad pública en Ceuta y Melilla' ha sido realizado por Ipsos mediante metodología CATI (por teléfono), con una muestra de 400 entrevistas representativas de la población mayor de 18 años residente en ambos lugares.

