El sueño de los mayores puede mejorar con las lámparas de fototerapia

Pueden resultar útiles para mayores de zonas urbanas con escasa exposición a la luz natural

El sueño de los mayores puede mejorar con las lámparas de fototerapia (Fuente: BigStock) Miia

Un nuevo estudio publicado en 'Journal of Pineal Research' muestra el beneficio que ofrecen las lámparas de fototerapia durante el sueño, especialmente en personas mayores con escasa exposición a la luz natural. La investigación la ha llevado a cabo la Universidad de Surrey (Reino Unido), revelando que creen que estos métodos pueden servir como alternativa a los fármacos además de tener un coste menor

Los científicos promueven estas medidas para mostrar rutinas para el envejecimiento saludable en entornos urbanos. Los investigadores, que forman parte del proyecto europeo ENLIGHTENm, realizaron el primer estudio en condiciones reales. Para ello estudiaron si los beneficios de la suplementación lumínica mediante lámparas de fototerapia de alta luminosidad podían trasladarse a la vida cotidiana.

Las investigaciones fueron realizadas y controladas en laboratorio y han conseguido demostrar que este tipo de lámparas reducen la desincronización circadiana, uno de los factores que puede llegar a provocar problemas de sueño, desequilibrios hormonales y un mayor riesgo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares.

Los científicos decidieron también examinar cómo y cuándo las personas utilizan estas lámparas, dado que la exposición a la luz natural se ve influenciada por factores tanto conductuales cómo ambientales.

 

El sueño de los mayores puede mejorar con las lámparas de fototerapia (Fuente: BigStock)
Fuente: BigStock. 

 

El profesor de sueño y cronobiología en la Universidad de Surrey, el doctor Daan van Der Veen, hace énfasis en la importancia de la exposición a la luz diurna, explicando el beneficio para regular los ritmos circadianos y patrones de sueño. "A menudo los adultos mayores en áreas urbanas, debido al deterioro de su visión o quizás a problemas de movilidad que les impiden salir al exterior, no reciben esta exposición a una buena luz, lo que puede provocar problemas de sueño y de salud, aumentando su riesgo de padecer enfermedades crónicas", afirma el doctor.

El estudio fue realizado con un total de 200 participantes entre 63 y 92 años procedentes de 3 ciudades europeas, Tartu, Bolonia y Ámsterdam. Estas ciudades tienen un nivel de luz diurna completamente distinto, la profesora Debra Skene, catedrática de Neuroendocrinología de la Universidad de Surrey, añade: "Nos entusiasma que los resultados que hemos obtenido en estudios de laboratorio con personas mayores se están replicando ahora en condiciones de la vida real, con distintos niveles de luz natural y en diferentes culturas". 

Los participantes se dividieron en 2 grupos: a los que se les entregó una lámpara de fototerapia para tener suplementación lumínica y al otro grupo no se le entregó nada. Aquellas personas que recibieron esta suplementación se pusieron la lámpara a la altura de la cabeza en el lugar de la casa donde pasan mayor parte del tiempo en casa. Además, se les pidió que la encendieran 1 hora después de levantarse y que se apagase como máximo cuatro horas antes de acostarse, durante 12 semanas. 

Las personas que accedieron a hacer este estudio, han tenido que llevar un monitor de actigrafía de muñeca y un sensor de luz colgante para medir los niveles de actividad y la exposición a la luz. El estudio fue repetido en todas las estaciones para tener en cuenta los cambios en la luz natural.

Más beneficios en los 'madrugadores'

Los investigadores añadieron a los descubrimientos que una mayor exposición inicial a la luz natural mejoraba la actividad diurna con un estado de vigilia más prolongado durante el día y una mejora de la calidad del sueño en comparación con el resto de participantes. 

Además, se identificó que los 'madrugadores' que comenzaban la suplementación lumínica más temprano tenían un ritmo de actividad-descanso menos alterado que el resto que iniciaban más tarde. También aquellos que acababan la suplementación lumínica más temprano tenían una menor fragmentación de la actividad-descanso.

Los datos señalan que participantes con trastornos metabólicos (hipertensión arterial, diabetes, obesidad y las afecciones cardiovasculares) tenían niveles significativamente más bajos de exposición total a la luz en comparación con aquellos que no informaron de ningún trastorno metabólico