'Un baño sin barreras' permite a los mayores con movilidad reducida volver a disfrutar del mar

Lleva 27 años funcionando en Huelva

'Un baño sin barreras' permite a los mayores con movilidad reducida volver a disfrutar del mar Miia

Para muchas personas mayores, un baño en el mar deja de ser una actividad sencilla cuando aparecen problemas de movilidad, una discapacidad o la necesidad de apoyo para desplazarse. Sin embargo, iniciativas como 'Un Baño sin Barreras' demuestran que disfrutar de la playa sigue siendo posible gracias a la accesibilidad, el voluntariado y los recursos adaptados, explica el Ayuntamiento de Huelva en una nota de prensa.

El programa, que este verano celebra su 27.ª edición, vuelve a la playa de Nuevo Portil, en el municipio onubense de Cartaya, para ofrecer un servicio de baño asistido y ocio inclusivo dirigido a personas con movilidad reducida. Según ha informado el consistorio, la iniciativa está impulsada por los consistorios de Huelva y Cartaya y desarrollada por Cruz Roja Huelva, con el objetivo de que las personas participantes puedan disfrutar del mar en condiciones de seguridad, autonomía e inclusión.

Durante la presentación de la nueva edición, la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, destacó que este proyecto "representa lo mejor de la colaboración entre administraciones, entidades sociales y voluntariado", subrayando que, tras casi tres décadas de trayectoria, continúa mejorando la calidad de vida de muchas personas.

Mucho más que un baño en el mar

Aunque el acceso al agua es la imagen más visible del programa, sus responsables insisten en que la iniciativa va mucho más allá. Las personas usuarias reciben acompañamiento durante toda la jornada y participan en actividades adaptadas, paseos por la playa y momentos de convivencia que favorecen las relaciones sociales y ayudan a combatir el aislamiento, un problema que puede intensificarse durante los meses de verano, especialmente entre las personas mayores.

Desde el Ayuntamiento de Huelva recuerdan que el objetivo no es únicamente facilitar el baño, sino promover el bienestar, la autonomía personal y el derecho al ocio de quienes encuentran más dificultades para disfrutar de estos espacios.

Un servicio adaptado a las necesidades de cada participante

 

Estas son las playas más accesibles de España por CCAA / Fuente: EuropaPress

 

El programa permanecerá en funcionamiento hasta finales de agosto y prestará servicio los martes, miércoles y jueves.

Para ello cuenta con un amplio dispositivo formado por voluntarios especializados y material adaptado que permite acceder al agua con seguridad. Entre los recursos disponibles destacan las sillas anfibias, vehículos adaptados para el traslado de las personas participantes, equipos de apoyo y todo el material necesario para garantizar una estancia cómoda en la playa.

El servicio comienza con la recogida de los usuarios en sus domicilios o en las sedes de las entidades colaboradoras. Una vez en la playa, el equipo de voluntariado permanece junto a ellos durante toda la jornada, facilitando tanto el baño como las actividades programadas.

El papel imprescindible del voluntariado

Uno de los pilares de esta iniciativa es el trabajo de las personas voluntarias. En la actualidad participan 24 voluntarios, una cifra que se espera aumentar hasta la treintena durante las próximas semanas. Su labor resulta fundamental para acompañar a los usuarios, ayudarles en los desplazamientos y garantizar que puedan disfrutar de la playa con seguridad.

Durante la presentación del programa, la presidenta de Cruz Roja Huelva, Patricia Mauri, destacó que el verdadero éxito del proyecto consiste en convertir en algo cotidiano una experiencia que para muchas personas con movilidad reducida parecía inalcanzable.

Además, recordó que este tipo de iniciativas favorecen la inclusión social y ayudan a romper el aislamiento mediante actividades de convivencia durante el verano.

Un proyecto consolidado

Tras 27 años de funcionamiento, 'Un Baño sin Barreras' se ha convertido en una de las iniciativas sociales más consolidadas del verano onubense.

En la edición anterior participaron más de 300 personas, y para este verano se espera una cifra similar, gracias a la colaboración de entidades sociales, residencias de mayores y asociaciones de personas con discapacidad.

Entre las organizaciones participantes figuran residencias de personas mayores, asociaciones de familiares y entidades dedicadas a la atención de personas con diversidad funcional, además de usuarios que solicitan el servicio de manera individual.