Con los años, el arrepentimiento duele menos: los mayores aprenden a convivir con sus errores

Revelan que los adultos mayores sienten menos ira y frustración al recordar decisiones equivocadas

2 min
Con los años, el arrepentimiento duele menos: los mayores aprenden a convivir con sus errores. Foto: Bigstock.

Equivocarse forma parte de la vida, pero la manera en que afrontamos esos errores cambia con el paso del tiempo. Una investigación de la Universidad de Tilburg, publicada en la revista científica Emotion, concluye que los adultos mayores manejan el arrepentimiento de forma más serena que los jóvenes.

El estudio, difundido por la Asociación Americana de Psicología, señala que, aunque personas de todas las edades experimentan remordimientos similares a largo plazo, quienes tienen más edad sienten menos emociones negativas al recordarlos, especialmente ira y frustración.

“Los remordimientos son increíblemente comunes. Casi todos experimentamos grandes arrepentimientos en nuestra vida personal y profesional, desde casarnos con la persona equivocada hasta no terminar la universidad”, explica la investigadora principal, Julia Nolte. Según la experta, la parte positiva es que “para muchos de nosotros, la experiencia del arrepentimiento parece volverse menos negativa con la edad”.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron las respuestas de 90 adultos estadounidenses de entre 21 y 89 años. Los participantes debían enumerar hasta cinco arrepentimientos recientes -vividos durante el último año- y otros cinco relacionados con etapas más lejanas de su vida.

 

Foto: Bigstock.
Foto: Bigstock.

 

Después, los voluntarios describieron con detalle el arrepentimiento más importante de cada categoría y evaluaron aspectos como el tiempo transcurrido, la intensidad emocional y el grado de control que sentían sobre la situación. También explicaron cómo afrontaban esos recuerdos y qué harían de forma diferente si se enfrentaran de nuevo a experiencias similares.

Uno de los hallazgos más llamativos fue que los adultos mayores no solo reportaban menos arrepentimientos recientes, sino que además estos tenían una carga emocional menor. El estudio también detectó que, con la edad, pesan más las “oportunidades perdidas” -aquello que nunca se hizo- que las decisiones equivocadas tomadas en el pasado.

Los autores consideran que todavía es necesario profundizar en esta cuestión para determinar si estas diferencias se deben únicamente al envejecimiento o también a cambios generacionales. Asimismo, plantean que el arrepentimiento podría cumplir funciones distintas según la etapa vital: mientras en los jóvenes serviría como aprendizaje para futuras decisiones, en los mayores podría estar más relacionado con la reflexión personal y la búsqueda de sentido a la vida.