Decálogo de recomendaciones para acompañar en el bien morir
Contiene pautas prácticas para abordar el acompañamiento a las personas con enfermedades avanzadas
La Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) de Castilla y León ha elaborado un decálogo de recomendaciones para acompañar en el bien morir, es decir, la etapa final de aquellas personas con enfermedades incurables o irreversibles.
Este guía, que además de destacar la importancia de los cuidados físicos tiene en cuenta las necesidades emocionales, psicológicas, sociales y espirituales de la persona, se dirige concretamente a todas aquellas personas vinculadas a la organización, ya sean profesionales, voluntariado o miembros del entorno.

Contiene 10 puntos básicos con los que se busca facilitar las mejores condiciones de vida hasta el final, siempre teniendo en cuenta la dignidad, los valores y derechos de decisión de la persona, tal y como destacan en una nota. Este documento proporciona, así, una serie de pautas prácticas y viables para aumentar la capacidad de hacer frente a una muerte cercana y concienciar entre los allegados, voluntariado de apoyo o profesionales sobre el acompañar en el bien morir. Asimismo, estas premisas invitan a la autoreflexión.
"Este decálogo nació desde una necesidad muy sentida de las personas que pertenecen a ELACYL, asociación integrada en COCEMFECYL de afectados con esclerosis lateral amiotrófica, pero es extensible a otros casos que impliquen situaciones incurables. Así, pueden beneficiarse otras organizaciones y personas”, explica María José Salvador, vicepresidenta del Comité de ética de COCEMFECYL, trabajadora social y experta en el tema, que ha coordinado el trabajo relativo a este Decálogo.
"No debemos caer en posturas paternalistas ni privar a las personas en situación inevitable de sus derechos de decisión. Hay que respetar sus emociones, incluido el sufrimiento, y mantener una buena actitud, procurando el bienestar integral y el alivio del padecimiento. Ayudar a vivir bien hasta el final”, añade. Se pone en valor, así, "la singularidad de la persona, sus expectativas y las de su entorno sobre las atenciones que precisa, teniendo como base la empatía, la comprensión y el apoyo. Por eso, es básica una adecuada preparación para ese buen acompañamiento y una coordinación efectiva entre el entorno y los profesionales sociosanitarios".

María José Salvador, vicepresidenta del Comité de ética de COCEMFECYL. Foto: COCEMFECYL.
El pilar del buen cuidado
Dentro de la ética necesaria en un buen cuidado entra el acompañar bien en el final de la vida, insisten, y es que, "la muerte es, sin duda, un hecho subjetivo e individual, pero el acompañamiento, personal y profesional es muy importante en este proceso”, apunta la vicepresidenta del Comité de ética de COCEMFECYL.
En este sentido, la guía recomienda ejercitar los últimos sentidos que se pierden, el tacto y el oído. "Dar caricias no solo físicas, también psicológicas. El contacto humano es la mejor forma de actuar y facilita la aceptación”, explica Salvador. No podemos olvidar tampoco la trascendencia espiritual del momento, más allá de cualquier creencia religiosa. "Todos sabemos que cuando llega el final, la persona puede plantearse la búsqueda transcendente e incluso cuestionarse el sentido de su existencia, y mostrar reacciones diversas. Por eso, debemos practicar la comprensión y respetar su individualidad, para facilitar su realización vital y permitir mayor paz interior en el afrontamiento espiritual o autoconciencia del final de su vida", señala.
Todo ello sin olvidar los derechos y garantías legales del final de la vida. "Que una persona ya no esté tan lúcida no significa que no haya realizado acciones previas a tener en cuenta, o que plantee sus deseos. Por muy enferma que esté, tiene derecho a que se respete su intimidad, dignidad y capacidad de autodeterminación", aclara Salvador, que insiste en la poca concienciación de la sociedad sobre estos temas. "No estamos preparados porque separamos la vida de la muerte. Estamos volcados en la búsqueda de la felicidad y en otros asuntos que nos perturban. No hablamos con naturalidad de un proceso final inevitable que forma parte de la vida".

