¿Dónde comprar gafas homologadas para el eclipse del 12 de agosto?

Ópticas, tiendas especializadas y distribuidores autorizados son las opciones más recomendables

Siete claves para elegir unas gafas seguras para el eclipse Miia

El próximo 12 de agosto, miles de personas volverán la vista al cielo para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años: el eclipse solar visible desde gran parte de España. Sin embargo, observarlo sin la protección adecuada puede provocar lesiones graves e irreversibles en la retina, por lo que los especialistas insisten en utilizar únicamente gafas homologadas para la observación solar.

Con la cercanía del eclipse, aumenta también la demanda de este tipo de gafas y, con ella, la aparición de productos que no siempre cumplen los requisitos de seguridad. Por ello, antes de comprarlas, conviene asegurarse de que están homologadas y proceden de establecimientos de confianza.

¿Dónde comprar gafas homologadas?

Los organismos especializados recomiendan adquirirlas en puntos de venta que ofrezcan garantías sobre su procedencia y cumplan la normativa europea.

Las opciones más seguras son:

  • Ópticas.
  • Tiendas especializadas en astronomía.
  • Museos y centros científicos que comercialicen este tipo de productos.
  • Distribuidores autorizados por el Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG).

Además, algunos ayuntamientos, asociaciones astronómicas y entidades organizadoras de actividades de observación también repartirán gafas homologadas entre los asistentes.

El Gobierno y la ONCE repartirán dos millones de gafas

 

Quienes no quieran comprarlas también podrán conseguirlas gratuitamente gracias a la campaña 'Una vista única. Cuídala', impulsada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Grupo Social ONCE.

La iniciativa contempla el reparto de dos millones de gafas homologadas para observar el eclipse del 12 de agosto de forma segura. De ellas, 1,7 millones serán distribuidas por el Grupo Social ONCE, mientras que las 300.000 restantes se entregarán a través de la FECYT en diferentes actividades de divulgación y puntos habilitados para seguir el fenómeno.

La campaña también incluye acciones informativas para recordar la importancia de proteger la vista y evitar mirar directamente al sol sin la protección adecuada.

Cómo comprobar que son seguras

No basta con que el envase indique que sirven para ver eclipses. Antes de utilizarlas, es importante revisar que incluyen toda la información exigida.

Las gafas deben incorporar:

  • La norma ISO 12312-2, específica para la observación directa del sol.
  • El marcado CE.
  • La identificación del fabricante o distribuidor.
  • Las instrucciones de uso y las advertencias de seguridad.

Si falta alguno de estos elementos o existen dudas sobre su origen, lo más recomendable es no utilizarlas.

Las gafas de sol normales no sirven

Por qué no valen las gafas de sol normales para ver el eclipse y cómo reconocer las homologadas

 

Uno de los errores más frecuentes es pensar que unas gafas de sol oscuras protegen lo suficiente para mirar un eclipse. Los especialistas recuerdan que esto es falso. Aunque reduzcan la intensidad de la luz visible, no filtran la radiación solar perjudicial que puede dañar la retina.

Tampoco son seguros otros métodos caseros que todavía circulan por internet, como utilizar radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos, CDs o filtros improvisados.

Revisa su estado antes de mirar al sol

Si las gafas ya se utilizaron en un eclipse anterior, conviene comprobar que se encuentran en buen estado. No deben presentar arañazos, perforaciones, roturas, dobleces ni filtros deteriorados. Si muestran cualquier desperfecto, lo más prudente es sustituirlas por unas nuevas.

Cuidado con telescopios y prismáticos

Las gafas homologadas están diseñadas para observar el sol a simple vista. Si se utilizan prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas, será imprescindible instalar filtros solares específicos delante del objetivo. Mirar el eclipse con estos aparatos sin la protección adecuada puede concentrar la radiación solar y provocar daños oculares en apenas unos segundos.