Esta madrugada, a las 3:00 serán las 2:00: España da la bienvenida al horario de invierno

El cambio horario sigue vigente pese al debate europeo sobre su posible eliminación

Esta madrugada a las 3 vuelven a ser las 2: ¿realmente se ahorra energía con el cambio de hora? Miia

España cambia al horario de invierno en la madrugrada de este sábado 24 de octubre al domingo 25 con el retraso de los relojes una hora. En la Península y Baleares, cuando sean las 3:00 horas volverán a ser las 2:00, mientras que en Canarias el ajuste se realizará a las 2:00, momento en el que los relojes marcarán de nuevo la 1:00.

El cambio, establecido en el calendario oficial, supondrá que el domingo tenga 25 horas en lugar de las 24 habituales. La modificación permitirá ganar una hora de sueño a quienes mantengan sus horarios habituales, aunque su efecto más visible será una redistribución de las horas de luz a lo largo del día.

Con la entrada en vigor del horario de invierno, amanecerá antes, pero también anochecerá más temprano. Esta circunstancia se notará especialmente durante las tardes, cuando la luz natural irá disminuyendo a medida que avance el otoño.

 

Cambio de hora en España

Un cambio regulado por la normativa europea

La modificación horaria responde al sistema vigente en la Unión Europea, que establece el último domingo de marzo para comenzar el horario de verano y el último domingo de octubre para regresar al horario de invierno. En España, el procedimiento está regulado por el Real Decreto 236/2002.

Tradicionalmente, estos ajustes se han defendido por la posibilidad de aprovechar mejor la luz natural y reducir el consumo energético. Sin embargo, el alcance del ahorro actual continúa siendo objeto de debate, ya que depende de factores como los hábitos de consumo, la climatización y las necesidades de iluminación de los hogares y las empresas.

La medida también afecta a la organización de actividades que dependen de horarios coordinados, como los transportes, las conexiones internacionales y determinados servicios públicos. Por ello, resulta importante comprobar los horarios de salida y llegada de los viajes programados durante la madrugada del cambio.

El debate sobre su eliminación continúa abierto

La posibilidad de acabar con los cambios estacionales de hora lleva años sobre la mesa de las instituciones europeas. En 2018, la Comisión Europea propuso suprimir esta práctica, una iniciativa que recibió el respaldo del Parlamento Europeo en 2019.

 

Cambio al horario de invierno 2024: ¿qué día hay que cambiar los relojes? (Bigstock)

 

Hace justo un año, en octubre de 2025, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, proponía acabar desde 2026 con el cambio de hora estacional, esgrimiendo que "ya no tiene sentido", que apenas ayuda a ahorrar energía y que incluso tiene "un impacto negativo" en la salud y en la vida de la gente.

"En todas las encuestas a las que se les pregunta, a los españoles y a los europeos, de manera mayoritaria están en contra de cambiar el horario. Además, la ciencia nos dice que ya no supone un ahorro energético, y lo que sí nos dice la ciencia es que trastoca los ritmos biológicos dos veces al año", explicaba.

No obstante, los Estados miembros no han alcanzado un acuerdo definitivo para modificar el sistema. Por tanto, España continuará aplicando el cambio de hora mientras siga vigente la normativa europea. El ajuste de este domingo no supone el final de esta práctica, que previsiblemente volverá a repetirse en marzo de 2027.

Cómo adaptarse al nuevo horario

Aunque el retraso del reloj permite disponer de una hora adicional esa noche, la modificación puede alterar temporalmente los hábitos de descanso. Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, exponerse a la luz natural por la mañana y evitar cambios bruscos en las rutinas puede facilitar la adaptación.

La recomendación práctica para este fin de semana es sencilla: revisar los relojes analógicos y los dispositivos que no actualicen automáticamente la hora. Los teléfonos móviles y otros aparatos conectados suelen realizar el ajuste por sí solos.

Con este cambio, España se adapta de nuevo al horario de invierno, una medida que sigue formando parte del calendario anual mientras continúa el debate sobre su utilidad y su futuro en Europa.