Detenido por agredir brutalmente a su padre de 70 años en la terraza de un bar
El hombre de 70 años se quedó inconsciente en el suelo rodeado de un charco de sangre
La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 30 años de edad por un delito de lesiones graves en el ámbito familiar –violencia doméstica– tras propinar un puñetazo a su padre, de 70 años, en la terraza de un bar de la localidad toledana de Mora.
Los hechos ocurrieron el pasado 30 de junio. Una patrulla de la Guardia Civil acudió al aviso de un ciudadano alertando de una posible agresión junto a un bar de esta localidad toledana, ha informado el Instituto Armado en nota de prensa.
#OperacionesGC I Detenido en Mora (#Toledo) por agredir gravemente a su padre y quebrantar una orden judicial.
— Guardia Civil (@guardiacivil) July 8, 2026
Tras pasar a disposición judicial, quedó en libertad con una orden de alejamiento de sus padres. Sin embargo, al día siguiente incumplió la medida y acudió al domicilio… pic.twitter.com/O3ZIAm5yw5
Al llegar, los guardias civiles se encontraron a un hombre de unos 70 años inconsciente en el suelo, rodeado de un charco de sangre. En las inmediaciones se identificó a su hijo, presunto autor de la agresión, quien fue detenido.
Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió graves heridas en la cabeza, motivo por el cual tuvo que ser ingresado de inmediato en el Hospital Universitario de Toledo.
Tras presentar al autor de los hechos en el juzgado correspondiente, quedó en libertad provisional con una orden de alejamiento estricta respecto a sus padres y al domicilio familiar.
El agresor hizo caso omiso de la resolución judicial y regresó al día siguiente a la vivienda familiar. Comenzó a golpear violentamente la puerta de acceso hasta lograr romperla, mientras profería amenazas de muerte directas contra su madre.
Ante la extrema gravedad y urgencia del aviso, los agentes acudieron al domicilio y el autor emprendió la huida a pie. Finalmente fue interceptado y nuevamente detenido. En esta ocasión mostró una resistencia activa y gran agresividad, acometiendo contra los guardias civiles con puñetazos y patadas.
Al día siguiente pasó de nuevo a disposición judicial, donde se decretó su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza.
