Testamento vital: qué decisiones puedes dejar por escrito para que se respeten si no puedes decidir

Cada comunidad autónoma dispone de su propio registro de voluntades anticipadas

Testamento vital qué decisiones puedes dejar por escrito para que se respeten si no puedes decidir Miia

Hablar de cómo queremos ser atendidos cuando ya no podamos decidir por nosotros mismos no siempre resulta sencillo. Sin embargo, dejarlo previsto puede evitar dudas a familiares y profesionales sanitarios en un momento especialmente delicado. Para ello existe el testamento vital, conocido legalmente como documento de instrucciones previas o voluntades anticipadas.

No se trata de un testamento relacionado con la herencia. Su finalidad es diferente: permite que una persona deje por escrito qué quiere y qué no quiere en determinadas situaciones médicas si en el futuro no puede comunicar su voluntad.

El documento permite expresar preferencias relacionadas con tratamientos y actuaciones médicas, cuidados paliativos o determinadas decisiones sobre el propio cuerpo y los órganos después del fallecimiento.

¿Para qué sirve exactamente?

La principal utilidad del testamento vital es que las decisiones de una persona no queden únicamente en manos de sus familiares cuando esta ya no pueda expresarse. Por ejemplo, se pueden dejar indicaciones sobre determinados tratamientos médicos que se desean recibir o rechazar, siempre dentro de lo permitido por la legislación y de acuerdo con la buena práctica clínica.

También es posible designar a una persona de confianza para que actúe como representante ante los profesionales sanitarios. De esta manera, ese representante puede ayudar a interpretar las instrucciones y ejercer de interlocutor cuando sea necesario.

 

Qué es el testamento vital y qué puedes incluir en él

 

El documento también puede recoger los valores y preferencias personales que ayuden a los profesionales a comprender mejor la voluntad de quien lo ha otorgado.

¿Quién puede hacerlo?

En España pueden realizarlo las personas mayores de edad que tengan capacidad suficiente para expresar libremente su voluntad.

La regulación parte de la Ley 41/2002, aunque la forma concreta de formalizar e inscribir las instrucciones previas depende de cada comunidad autónoma.

El documento puede formalizarse ante notario o mediante otros procedimientos previstos por la normativa autonómica. VidaCaixa señala también que determinadas comunidades permiten realizar el trámite ante personal habilitado o incluso por vía telemática.

¿Dónde se registra?

Cada comunidad autónoma dispone de su propio registro de voluntades anticipadas. Inscribir el documento es especialmente importante porque permite que pueda ser consultado por los profesionales sanitarios cuando sea necesario.

Por eso, no basta únicamente con hablar de nuestras preferencias con la familia. Dejarlas documentadas y registradas facilita que esas decisiones puedan conocerse llegado el momento.

Además, estas instrucciones no son necesariamente inamovibles. Una persona puede revisarlas y modificarlas si cambian sus circunstancias o sus preferencias, siguiendo el procedimiento establecido en su comunidad autónoma.

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