Antonio López: "El arte es imprescindible para dar sentido a la vida"
El pintor y escultor participa en el Congreso de la Fundación Ibercaja 'El mundo que viene'
“Morirá el hombre, pero no el arte”. Esta es la reflexión que ha compartido el veterano pintor y escultor manchego, Antonio López, sobre la supervivencia de la creación artística, durante su participación en el congreso internacional El mundo que viene, organizado organizado este verano en el Palacio de Congresos de Zaragoza con motivo del 150 aniversario de la Fundación Ibercaja y al que han acudido premios Nobel y líderes nacionales e internacionales.
En un diálogo sobre la cultura como motor de progreso, compartido con el director artístico del Museo Thyssen, Guillermo Solana, y la periodista Ana Blanco, el maestro del realismo español ha reivindicado a sus 90 años el arte como un "don" inherente al ser humano y una "necesidad que nos enriquece", señalando que la cultura y el arte seguirán existiendo y seguirán siendo "imprescindibles para dar sentido a la vida".

"El arte se ha vuelto muy narcisista"
A pesar de su fe en la permanencia del arte, el artista de Tomelloso se ha mostrado crítico con la deriva individualista de la creación contemporánea. "El arte se ha vuelto muy narcisista", ha lamentado López, asegurando que en la actualidad "hablamos de nosotros mismos, no nos importan mucho los demás".
Este cambio de paradigma, según ha explicado el pintor, comenzó a gestarse con los impresionistas, quienes dejaron atrás los encargos aristocráticos o religiosos para empezar a pintar lo que realmente querían y en lo que se sentían reflejados. "Los dioses y los cargos políticos se han alejado y ya solo quedamos nosotros, con nuestras grandezas y miserias, y eso es lo que se está reflejando en el arte", ha señalado el artista. A su juicio, esta libertad creativa ha derivado hacia ciertas tendencias de "exhibicionismo", donde los creadores pintan lo que aman a modo de "elogio" personal.

Reflejar el mundo y pintar la vida
Pese a esta visión crítica, López ha reconocido el gran valor documental de la creación moderna. Así, ha afirmado que todos los pintores figurativos del siglo XX han logrado conformar "un documento impresionante de nuestro mundo" y que el arte de la actualidad constituye un "muestrario de cómo somos de manera explícita, como nunca antes se había hecho".
Repasando su propia y dilatada trayectoria dentro de la pintura realista, la definió como una etapa "muy autobiográfica". Además, ha confesado que pintar el entorno doméstico y las ciudades donde uno vive le ha supuesto "un descubrimiento" y "una maravilla". Hay que recordar, que pese a que el de Tomelloso, logró su gran éxito en la década de los 60, llegando a exponer en Nueva York, todavía sigue pintando rincones de las ciudades en las que habita, como la Plaza Mayor de Madrid.
"Siempre habrá alguien que necesite el arte"
Sobre el futuro de las nuevas generaciones, Antonio López ha destacado el gran empeño de los jóvenes pintores figurativos por aprender, aunque ha advertido que "no están apoyados por el poder". En su opinión, la pintura figurativa se encuentra actualmente "muy gastada", por lo que animó a los nuevos talentos a buscar siempre "una sorpresa" en sus obras.
Como broche final a su intervención frente a los retos tecnológicos de las próximas décadas, Antonio López ha insistido en que pese a que no se puede saber cómo se desarrollará la cultura en el futuro, su función principal seguirá siendo "reflejar el mundo y contar cómo es nuestra vida". Por ello, ha concluido que la disciplina artística jamás desaparecerá, puesto que siempre habrá "una amplia familia de personas que lo necesitan".
