Miriam Gómez Sanz
Transición Activa Fundación Ibercaja
Dos pagadores en la Renta: por qué casi siempre sale a pagar y cómo evitarlo
Se puede pedir a la empresa que aumente la retención
Tener dos o más pagadores en el mismo año fiscal no significa pagar más impuestos, pero sí suele provocar que la declaración salga a pagar. La razón, según explica Europa Press, es que cada empresa aplica las retenciones de forma independiente, sin tener en cuenta los ingresos del trabajador en otras empresas, lo que genera retenciones insuficientes que deben regularizarse al presentar la declaración.
Esta situación es habitual entre quienes cambian de empleo durante el año, tienen varios trabajos simultáneos o han cobrado una prestación por desempleoprestación por desempleo antes de incorporarse a una empresa.
Los contribuyentes con dos o más pagadores deben presentar la declaración si sus ingresos superan los 15.876 euros brutos anuales, siempre que del segundo pagador y los restantes hayan recibido más de 1.500 euros en conjunto. Este umbral es notablemente inferior al límite de 22.000 euros que se aplica cuando solo hay un pagador.
Hacienda considera pagadores a todas las fuentes de ingresos sujetas a retención del IRPF, como salarios, pensiones, prestaciones o rendimientos de actividades profesionales. Para comprobar si hay más de un pagador, basta con consultar el borrador o los datos fiscales disponibles en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.

Cómo evitar que salga a pagar
Puedes solicitar a la empresa que aumente el porcentaje de retención para ajustarlo al nivel real de ingresos. Así se puede reducir el importe a pagar al presentar la declaración o incluso conseguir que salga a devolver. La Agencia Tributaria ofrece además una calculadora en su web para estimar las retenciones según los ingresos, la comunidad autónoma y la situación familiar.
Los trabajadores que cobraron menos del SMI de 2025 –fijado en 16.576 euros anuales– pueden aplicarse una deducción de 340 euros, lo que les deja prácticamente exentos de pagar IRPF. Quienes ganaron entre el SMI y 18.276 euros también tienen derecho a una deducción, pero menor. Para calcularla, hay que restar a los 340 euros base el 20% de lo que se gane por encima del SMI. Por ejemplo, quien ganó 17.576 euros –1.000 euros más que el SMI– restaría a los 340 euros el 20% de esos 1.000 euros, es decir, 200 euros, lo que dejaría una deducción de 140 euros. Cuanto más cerca se esté de los 18.276 euros, menor será la deducción, hasta desaparecer por completo.


