Alexandra Concepción Pérez-Mancebo
Alimentación
Cómo y dónde guardar los frutos secos para que no se pongan rancios
Guardarlos en recipientes herméticos y mantenerlos en frío ayuda a evitar la oxidación
Los frutos secos son uno de los básicos de cualquier despensa. Se utilizan en recetas saladas, en repostería o como tentempié entre horas gracias a su aporte energético y su capacidad para generar saciedad. Sin embargo, una mala conservación puede hacer que se enrancien o se ablanden en poco tiempo.
Aunque muchas personas optan por dejarlos en la bolsa original, este sistema no siempre es el más adecuado. La humedad, el calor y la exposición al aire aceleran su deterioro, provocando cambios en el sabor y la textura.
El recipiente adecuado
Para alargar su vida útil, lo más recomendable es guardarlos en recipientes herméticos de cristal o metal. Si la bolsa original cuenta con cierre completamente hermético, puede servir, pero no siempre garantiza una protección suficiente.
También es preferible que el envase sea opaco, ya que la luz favorece la oxidación de las grasas naturales que contienen, lo que deriva en rancidez y sabor amargo. Según advierte la Organizacion de Consumidores y Usuarios (OCU), aunque no tengan una fecha de caducidad estricta, sí pueden perder calidad con el tiempo.

Mejor en la nevera
Cuando se busca una conservación prolongada, especialmente en épocas de calor, la nevera es una buena aliada. Los expertos recomiendan mantenerlos entre 0 y 20 grados centígrados; en el caso de las almendras, el rango ideal se sitúa entre 0 y 10 grados.
En climas templados, una despensa fresca, seca y oscura puede ser suficiente, pero en verano el frigorífico ayuda a mantener su frescura durante más tiempo.
¿Se pueden congelar?
Para almacenarlos durante varios meses, el congelador es la opción más eficaz. Se recomienda dividirlos en pequeñas cantidades y guardarlos en bolsas herméticas, evitando que se compacten.
Pueden utilizarse directamente congelados en ensaladas o recetas de repostería, o dejarse a temperatura ambiente unos 15 minutos antes de consumirlos. En general, los frutos secos pueden mantenerse en el congelador hasta un año, aunque el tiempo exacto varía según el tipo.


