Practicopedia

El truco casero para dejar la vitrocerámica impecable

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Lunes 16 de marzo de 2026

3 minutos

Una experta en organización del hogar recomienda usar vinagre y limón para eliminar grasa

El truco casero para dejar la vitrocerámica como nueva en solo 10 minutos. Foto: Bigstock.
Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Lunes 16 de marzo de 2026

3 minutos

La cocina es una de las estancias del hogar que requiere mayor atención en materia de limpieza. Aunque para muchas personas puede resultar una tarea pesada, mantener una rutina adecuada es fundamental para garantizar un ambiente saludable y mejorar el bienestar de quienes viven en la vivienda. Sin embargo, al limpiar esta parte de la casa, algunos elementos clave, como la placa vitrocerámica o de inducción, no siempre reciben el cuidado necesario.

A pesar de ser un electrodoméstico de uso diario, es habitual que la vitrocerámica se limpie con poca frecuencia o de forma incorrecta. Esto puede provocar acumulación de grasa, restos de comida quemada o manchas difíciles de eliminar. Para evitarlo, la experta en organización del hogar, orden y limpieza Pía Nieto, conocida en redes sociales como @piaorganiza, ha compartido un sencillo truco casero que permite dejar la superficie impecable en apenas diez minutos.

Según explica, este método es natural, rápido y no requiere el uso de productos químicos agresivos. Incluso puede resultar eficaz cuando la placa presenta manchas negras, restos adheridos o suciedad acumulada tras el uso continuado.

Foto: Bigstock.
Foto: Bigstock.

 

El proceso comienza aplicando vinagre blanco o zumo de limón directamente sobre la zona sucia de la vitrocerámica. Después, se deja actuar durante unos diez minutos para que estos ingredientes ayuden a ablandar la grasa y los restos quemados. Una vez pasado ese tiempo, la suciedad se retira con un rascador específico para vitrocerámicas, que debe utilizarse en posición oblicua para evitar rayar la superficie. Los restos se pueden eliminar con papel de cocina o una bayeta.

Si aún quedan manchas difíciles, la experta recomienda aplicar piedra de arcilla con un estropajo resistente y frotar suavemente utilizando la otra mitad del limón. Finalmente, basta con retirar los restos del producto con papel de cocina y volver a aplicar un poco de vinagre para eliminar cualquier rastro de grasa y conseguir un acabado brillante.

Mantener limpia la vitrocerámica no solo mejora el aspecto de la cocina, sino que también contribuye a su correcto funcionamiento. La acumulación de restos de comida quemada puede dificultar la transmisión del calor, aumentar el consumo eléctrico y favorecer la aparición de bacterias. Por ello, dedicar unos minutos a su limpieza regular puede ayudar a prolongar su vida útil y mejorar la eficiencia energética del electrodoméstico.

Sobre el autor:

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Redactora en prácticas

… saber más sobre el autor