El truco infalible para limpiar la bandeja de horno y dejarla como nueva
Es posible recuperar su brillo original sin esfuerzo y utilizando solo ingredientes básicos
La bandeja del horno es uno de los utensilios que más grasa acumulan en la cocina y también uno de los más complicados de dejar impecables cuando la suciedad se incrusta con el uso. Sin embargo, un método sencillo y económico compartido por la creadora de contenido @brillaycocinaconcris demuestra que es posible recuperar su brillo original sin esfuerzo y utilizando solo ingredientes básicos que todos tenemos en casa.

Paso a paso
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Aplica una gota de jabón líquido para platos directamente sobre la zona más sucia de la bandeja.
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Espolvorea una cucharada de bicarbonato de sodio por encima. Este compuesto actúa como un abrasivo suave que ayuda a levantar la grasa sin rayar.
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Añade agua muy caliente, suficiente para cubrir parcialmente la superficie. Esto activa la mezcla y reblandece la suciedad incrustada.
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Deja reposar la preparación durante 5 minutos. El bicarbonato y el jabón generan una espuma que facilita que la grasa se desprenda.
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Aclara con agua y pasa una esponja suave. Gracias a la reacción previa, la mayor parte de la suciedad se elimina prácticamente sola, sin frotar en exceso.
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Seca la bandeja y comprueba el resultado: un acabado uniforme y limpio, muy similar al de una bandeja nueva.
¿Con qué frecuencia debemos limpiar la bandeja del horno?
La frecuencia ideal para limpiar la bandeja del horno varía en función del uso y del tipo de alimentos que se cocinen en ella. Fabricantes como KitchenAid recomiendan realizar una limpieza ligera después de cada uso, retirando restos de comida y grasa superficial con agua caliente y un poco de jabón para evitar que la suciedad se incruste con el tiempo.
Para una limpieza más profunda, aconsejan llevarla a cabo aproximadamente cada tres meses, coincidiendo con la limpieza general del horno, aunque advierte que puede ser necesario hacerlo con mayor frecuencia si se utiliza de manera intensiva.



