¿Tu lavavajillas no limpia bien? Estas son las causas más comunes y cómo solucionarlas

La mayoría de los problemas de limpieza se solucionan con un buen mantenimiento y un uso adecuado

¿Tu lavavajillas no limpia bien? Estas son las causas más comunes y cómo solucionarlas (Fuente: BigStock) Miia

Que un lavavajillas deje de limpiar correctamente no siempre significa que haya sufrido una avería. Restos de comida, vasos con manchas, malos olores o agua acumulada al finalizar el ciclo son algunos de los problemas más frecuentes y, en muchos casos, tienen su origen en un mantenimiento insuficiente, una carga incorrecta de la vajilla o un uso inadecuado del detergente.

Vasos turbios o con manchas blancas 

Si la cristalería sale del lavavajillas con un aspecto empañado o con manchas blancas, el problema suele estar relacionado con la dureza del agua o con la temperatura del ciclo de lavado. En las zonas donde el agua contiene una alta concentración de minerales, es habitual que se acumulen depósitos de cal tanto en los vasos como en el interior del electrodoméstico. Para evitarlo, es recomendable realizar un mantenimiento periódico del lavavajillas y utilizar un limpiamáquinas específico una vez al mes, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.

La temperatura también puede influir en este problema. Si el programa de lavado alcanza un nivel demasiado alto, puede favorecer la acumulación de cal y afectar al acabado de la vajilla. Además, el uso de un abrillantador ayuda a que el agua no forme gotas sobre la superficie de los vasos, reduciendo así la aparición de marcas minerales y mejorando su transparencia.

Restos de comida en los platos

Encontrar residuos después del lavado no siempre significa que el lavavajillas funcione mal. En muchos casos, la causa está en cómo se ha colocado la vajilla. Si los platos se apilan de forma que bloquean la salida del agua, el lavado pierde eficacia.

¿Tu lavavajillas no limpia bien? Estas son las causas más comunes y cómo solucionarlas (Fuente: BigStock)

 

También conviene comprobar el estado del filtro. Esta pieza evita que los restos de comida lleguen a las bombas, por lo que puede obstruirse con facilidad. Limpiarlo regularmente ayuda a que el agua circule correctamente y mejora el rendimiento del aparato.

Los platos salen mojados

Cuando la vajilla termina el ciclo sin secarse por completo, una de las causas más habituales es una carga excesiva. Si los utensilios están demasiado juntos, el aire no puede circular correctamente durante el secado.

Si el problema continúa incluso dejando espacio suficiente entre las piezas, podría existir un fallo en el elemento calefactor, encargado de alcanzar la temperatura necesaria para facilitar el secado.

Mal olor en el lavavajillas

Los malos olores suelen aparecer cuando se acumulan restos de comida o grasa en distintas partes del interior del lavavajillas. Además de afectar al propio electrodoméstico, esta suciedad también puede hacer que los platos y vasos adquieran un olor o incluso un sabor desagradable tras el lavado.

En estos casos, conviene comprobar si hay restos de alimentos atrapados en el interior y eliminarlos. También es recomendable realizar un ciclo de limpieza con un limpiamáquinas para eliminar la grasa y la suciedad acumuladas. Como complemento, existen ambientadores específicos para lavavajillas que se colocan en la cesta y ayudan a mantener un olor más fresco en el interior del aparato.

El detergente no funciona correctamente

Los problemas relacionados con el detergente pueden manifestarse de distintas formas: aparición de espuma al abrir la puerta, pastillas que no se disuelven por completo o que permanecen en el dispensador al finalizar el ciclo.

En el caso de la espuma, la causa más habitual suele ser el uso de un detergente inadecuado o una cantidad superior a la recomendada. Si esto ocurre, lo aconsejable es mantener la puerta cerrada durante un par de horas para que la espuma desaparezca antes de volver a utilizar el electrodoméstico.

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Cuando la pastilla no se disuelve correctamente, conviene comprobar que el programa seleccionado alcance una temperatura de entre 40 y 65 °C y verificar que el dispensador funcione con normalidad, ya que un atasco puede impedir que el detergente se libere en el momento adecuado. También es importante que el compartimento esté completamente seco al introducir la pastilla, ya que la humedad puede hacer que quede adherida y no caiga durante el lavado. Si el problema persiste, es recomendable revisar el estado del propio dispensador para comprobar que no presente grietas, daños o signos de desgaste que afecten a su funcionamiento.

Agua acumulada o fugas

La presencia de agua en el fondo del lavavajillas suele indicar un problema de drenaje. Los restos de alimentos, la grasa y la suciedad pueden acumularse con el tiempo y obstruir la salida del agua si no se realiza un mantenimiento regular. 

Si, además, el aparato pierde agua hacia el suelo, el origen del problema puede estar en un filtro obstruido, una junta de la puerta desgastada o dañada, o un fallo en las válvulas de drenaje. Identificar la causa es fundamental para evitar que la avería se agrave.