Ray, veterano de la segunda Guerra Mundial de 100 años, explica las claves de su longevidad

Estos han sido los cuatro pilares de su vida

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A sus 100 años, Ray Svejnoha, veterano estadounidense de la segunda Guerra Mundial, ha explicado al medio TODAY.com, en el marco de su serie Incredible Centenarians (Centenarios Increíbles), cuáles han sido los pilares de su vida que explicarían su longevidad.

En primer lugar, Svejnoha sitúa el amor en el centro. "Tuve un matrimonio estupendo", afirma rotundamente, añadiendo que "presumo de ello constantemente".

El veterano recuerda que, antes de fallecer a causa de un cáncer, su esposa le "amenazó" amistosamente con perseguirle desde el más allá si no seguía viviendo y manteniendo sus relaciones y amistades, una promesa que él ha cumplido a rajatabla.

En ese sentido, otro de los puntos determinantes, a su parecer, ha sido mantener una actividad social constante. "Parece que puedo hacerme amigo de cualquiera", asegura, quien percibe la interacción como un propósito vital: "Para esto me puso Dios en esta tierra", comenta. 

Es más, detalla, en su día a día en la residencia en la que vive, el centro de mayores Independence Village de Naperville (Illinois), participa de forma habitual en juegos como el bingo, saluda a cada persona nueva y mantiene una política estricta frente al pesimismo: "Si vas a estar de mal humor, no me hables porque no tengo espacio para eso", subrayando que, en su vida, tiene "mucho espacio para reír, bromear, hacer cosas así y disfrutar".

En tercer lugar, el veterano entiende que la vocación profesional también fue muy relevante para él. Desde su adolescencia, comenzó a formarse en el oficio de electricista, una profesión que le reportó gran satisfacción laboral. "Era mi vocación", rememora con orgullo.

Y finalmente, comentó el centenario, otro aspecto que ha estado siempre presente en su vida es la actividad física. Su rutina ha estado ligada al deporte, enseñando natación durante tres décadas, además de jugar al tenis y pescar.

Y a pesar de padecer un dolor crónico en su pierna izquierda, frente al cual dice que "simplemente sonrío y lo soporto", el hombre afirma que se siente "como si tuviera 20 años".

Es más, según recogen varios medios estadounidenses, recientemente, Ray Svejnoha fue homenajeado en su residencia y pudo participar en un baile de graduación muy especial, celebrado expresamente para él.  

Y es que, con motivo de la guerra, se vio obligado a renunciar a esta tradicional celebración juvenil al ser reclutado por la Fuerza Aérea estadounidense.

El evento fue orquestado por seis estudiantes adolescentes que ejercen como voluntarias en la residencia enseñando a los mayores a utilizar teléfonos inteligentes.

En colaboración con el personal del centro y negocios locales, las jóvenes sorprendieron a Svejnoha con una velada que él mismo ha calificado como "una de las cosas más bonitas que han pasado".