La brecha de la factura de la luz entre provincias llega a 73€/mes por el aire acondicionado
En las provincias más calurosas, la mitad del recibo se va en el aire acondicionado
El aire acondicionado ha tenido un peso importante en la factura de la luz durante este verano, especialmente en las provincias del sur de España. Pero el calor no ha sido el único factor que ha encarecido el recibo. Un análisis de Roams señala que, entre junio y agosto, un hogar medio con aire acondicionado ha pagado unos 159 euros al mes con la tarifa regulada, frente a los 114 euros de una tarifa de precio estable. En total, son 134 euros más durante el verano, un 39% de diferencia.
La situación resulta llamativa porque este verano la tarifa regulada ha salido más cara que las tarifas con un precio estable. En condiciones normales, la tarifa regulada puede beneficiarse de los precios más bajos de las horas centrales del día, cuando la producción solar es más elevada. Sin embargo, este año el aumento del precio de la electricidad en el mercado ha terminado elevando también el coste de esta tarifa.
“El impacto del aire acondicionado en la factura no depende solo de las horas de uso, sino también del tipo de tarifa contratada. En condiciones normales, quien está acogido a la tarifa regulada o a una indexada aprovecha los precios más bajos de las horas centrales del día gracias a la elevada producción fotovoltaica. Este verano, sin embargo, ha sido una excepción: aunque la solar sigue abaratando el mediodía, el encarecimiento del mercado ha empujado hacia arriba toda la curva y la factura media en la regulada se ha encarecido alrededor de un 90,3% respecto a agosto del año pasado”, explica Sergio Soto, experto en energía de Roams.
El calor marca grandes diferencias entre provincias
El gasto tampoco ha sido el mismo en todo el país. La cantidad de horas que se utiliza el aire acondicionado hace que la factura pueda variar más de 70 euros al mes entre unas provincias y otras.
Badajoz, Córdoba y Sevilla se encuentran entre las zonas donde más se ha notado el impacto del calor. En estas provincias, donde el aire acondicionado funciona durante más horas, la factura mensual con la tarifa regulada llega a 190,80 euros.
En A Coruña, en cambio, el uso de este artefacto es mucho menor, con unas dos horas y media al día, y la factura se queda en 117,67 euros mensuales. La diferencia entre ambos extremos es de 73 euros al mes, lo que supone 219 euros durante los tres meses de verano.

Fuente: Roams
La distinción también se mantiene al comparar las tarifas. En el mercado libre, la factura es más baja en todas las provincias analizadas. En Badajoz, Córdoba y Sevilla se sitúa en torno a 134 euros al mes, mientras que en A Coruña ronda los 89 euros.
El uso del aire acondicionado también es elevado en algunas zonas del norte y noreste de España. En Zaragoza y Lleida llega a nueve horas diarias, mientras que en La Rioja alcanza las siete horas y en Navarra las 6,5 horas. En estas provincias, las facturas oscilan entre 113 y 181 euros, dependiendo de la tarifa.
En la costa mediterránea, el uso también aumenta durante los meses de verano y presenta una media de 7,5 horas al día en Barcelona, 9 horas en Alicante, 8 horas en Castellón y hasta 9,5 horas en Murcia. Las facturas se sitúan entre 119 euros en el mercado libre y 185 euros en la tarifa regulada.
En cambio, en la cornisa cantábrica y parte de Galicia el uso es más reducido. Cantabria, Asturias, Lugo y Pontevedra registran unas 3,5 horas diarias, lo que se traduce en facturas de alrededor de 91 euros en el mercado libre y 127 euros en el mercado regulado.
El aire acondicionado puede superar la mitad de la factura
En las provincias más calurosas, el aire acondicionado se ha convertido en una de las principales partidas del recibo. En Sevilla, por ejemplo, supone 97,50 euros de una factura regulada de 190,80 euros, es decir, el 51% del total.

La diferencia con A Coruña es considerable. Allí el aire acondicionado representa el 21% de la factura. En el mercado libre, además, su peso es algo menor, ya que representa el 45,3% del recibo en Sevilla y solo el 17,11% en A Coruña.
El precio de cada hora de uso también cambia según la tarifa. En el mercado regulado, cada hora ha costado 32,5 céntimos, frente a los 20,3 céntimos de la tarifa libre.
Detrás de la subida de la tarifa regulada hay dos factores principales. El primero es el aumento del precio mayorista de la electricidad, que pasó de unos 175 euros por megavatio hora en junio a unos 236 euros en agosto, el nivel más alto desde principios de 2023.
El segundo es el cambio de los impuestos. Desde el 1 de junio, el IVA volvió del 10% al 21%, mientras que el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) recuperó su tipo habitual del 5,11%.
“La conclusión práctica no es que una tarifa sea mejor que otra, sino que este verano ha premiado la previsibilidad. Los usuarios que contrataron en mercado libre han quedado casi al completo al margen de la subida del mercado, y quien está en la regulada ha notado cada episodio de tensión en el recibo. Lo importante es revisar la tarifa antes de que llegue la factura, no después”, concluye Soto.

