Las cuatro olas de calor han encarecido ya hasta 55 euros la factura del aire acondicionado
"La intensidad del calor acaba siendo más determinante que su duración"
Entre los meses de junio y julio hemos pasado por varias olas de calor. Es más, julio fue el segundo mes de julio más cálido jamás registrado a nivel mundial, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), gestionado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM), con una temperatura media del aire en superficie que se situó en 16,90ºC, 0,67°C por encima del promedio normal para este mes y 1,47°C por encima de la media estimada para el periodo preindustrial 1850-1900.
Estos eventos han afectado la factura de muchos bolsillos, y es que han provocado que se encarezca hasta 55 euros el coste de climatización de un hogar con aire acondicionado poco eficiente, según informa Papernest en una nota. En este sentido, explican que el impacto no solo depende del número de días de calor, también de la intensidad térmica y de la eficiencia energética del equipo, pudiendo multiplicar la factura incluso en episodios más cortos.
"No todas las olas de calor cuestan lo mismo. Cuando las temperaturas superan los 44-45 °C, el consumo del aire acondicionado se dispara incluso aunque el episodio dure menos días. La intensidad del calor acaba siendo más determinante que su duración", afirma Óscar Pacheco, analista de energía en Papernest.
En concreto, las olas de calor que hemos pasado entre junio y julio han supuesto un sobrecoste de hasta 55 euros en las facturas de climatización. En el siguiente gráfico muestran un desglose del impacto acumulado en la factura estival según la tipología de vivienda y la eficiencia del aparato:

Foto: Papernest.
La ola de calor más cara
Analizando las cuatro olas de calor que se han producido en estos últimos dos meses, se observa que la intensidad de la temperatura máxima impacta en mayor medida en la factura que el número de días de duración.
Así, aunque la tercera ola de calor solo duró 3 días, siendo la de menor duración, de hecho, fue un 41% más cara por jornada ya que se alcanzaron los 45 ºC, la temperatura más elevada frente al resto.

Desde Papernest explican que al superar los 40 ºC en el exterior, el compresor necesita trabajar al máximo su potencia continua, acelerando el gasto eléctrico por hora. Además, según los datos analizados, señalan que la eficiencia energética del aparato importa más que el tamaño de la vivienda en cuanto a la factura.
"Por ejemplo, un piso de 90 m² con aire de alta eficiencia A+++ gasta solo 35,52 € en todo el verano (olas de calor incluidas), con un ahorro de 90,03 € frente a un equipo de clase G. Esto supone gastar un 37% menos de lo que paga un pequeño estudio de 45 m² equipado con un sistema antiguo clase G (56,35 €). Asimismo, una villa de 140 m² con calificación A+++ (64,74 €) supone casi la mitad del coste de climatización respecto a un piso de 90 m² con equipos obsoletos (125,82 €), e iguala prácticamente el consumo de un estudio de 45 m² de clase G (64,74 €
frente a 56,35 €)", detallan.
En este sentido, aseguran que compensa cambiar un aire acondicionado antiguo, puesto que el gasto por las olas de calor acelera la amortización de un nuevo aparato. "En un piso de 90 m², la diferencia de consumo estival entre un equipo ineficiente y uno A+++ permite ahorrar 90,03 € por verano y 320 € al año sumando la calefacción invernal. Con una inversión inicial (equipo + instalación) desde 550 €, el aparato se paga solo en 1,7 años", señalan.
Por ciudades, los lugares donde la factura del aire acondicionado se ha disparado más ha sido en las capitales del sur y del valle del Ebro, donde hay picos de temperatura.
