Cinco consejos prácticos para revisar la declaración de la Renta y evitar errores de última hora

Confirmar el borrador sin revisarlo puede implicar perder beneficios fiscales

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Cinco consejos prácticos para revistar la declaración de la Renta y evitar errores de última hora

Inmersos como estamos en plena campaña de la Renta 2025-2026, habrá quien ya la haya presentado, y quien aún esté pendiente de haccerlo. Tienen margen hasta finalees de junio. En ocasiones, la prisa por quitarnos este trámite de enmedio puede hacer que no le dediquemos el tiempo suficiente, que no revisemos toda la información fiscal de la que disponemos. Un descuido o la falta de comprobación de determinados datos puede traducirse en un error por el que Hacienda nos llame al orden. Pero, más allá de esos errores que no debemos cometer, también se puede traducir en perder deducciones a las que podemos acceder y, por tanto, obtener un resultado menos favorable en nuestro IRPF.

Revisar debidamente el borrador antes de confirmarlo, y por qué no, también la declaración si ya la hemos presentado, es de vital importancia, tal y como recuerda National-Nederlanden. La compañía recomienda prestar especial atención a aquellos aspectos que pueden marcar la diferencia en la declaración.

Los expertos advierten de los errores que año tras año más se repiten y que pueden llevar a que paguemos de más a Hacienda o, en el peor de los casos, pueden derivar en sanciones. En este contexto, Nationale-Nederlanden recuerda la importancia de revisar detenidamente el borrador antes de confirmarlo y prestar especial atención a aquellos aspectos que pueden marcar la diferencia en la declaración.

1. No dar por bueno el borrador sin cotejarlo

Uno de los puntos fundamentales consiste en comprobar que los datos fiscales reflejan correctamente los ingresos obtenidos, las retenciones aplicadas y la situación personal y familiar del contribuyente. Aunque el borrador de la Agencia Tributaria incorpora gran parte de la información automáticamente, no siempre incluye todos los datos o puede contener errores que conviene corregir antes de presentar la declaración.

2. Deducciones

Por otro lado, resulta muy importante no pasar por alto posibles deducciones fiscales relacionadas con la vivienda habitual, las circunstancias familiares, las donaciones o determinadas aportaciones a productos de ahorro e inversión. Estas ventajas fiscales pueden contribuir a reducir significativamente la factura tributaria, especialmente cuando se revisan con suficiente antelación.

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3. Productos de inversión

En este sentido, es necesario revisar especialmente los productos de ahorro, ya que algunos cuentan con implicaciones fiscales concretas que pueden resultar muy relevantes. Por ejemplo, los planes de pensiones o los seguros de ahorro a largo plazo pueden influir tanto en la base imponible como en la tributación futura, por lo que conviene verificar correctamente su tratamiento antes de confirmar el borrador.

En concreto, los planes de pensiones permiten reducir la base imponible del IRPF hasta un límite de 1500 euros anuales para el sistema individual, 10 000 en cuanto a planes de empleo y hasta 5750 euros para autónomos. Una reducción que puede suponer un ahorro fiscal de hasta el 45% de la cantidad aportada.

Por su parte, soluciones como los SIALP (Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo), además de ofrecer seguridad y estabilidad en el actual contexto, permiten obtener una exención fiscal sobre las plusvalías si se mantienen durante un mínimo de cinco años, con máximo de 5000 euros de aportación anual.

4. Ganancias o pérdidas patrimoniales

No conviene olvidar aquellos datos que no aparecen automáticamente en el borrador de la renta, como los ingresos y gastos derivados del alquiler de una vivienda o las rentas obtenidas a través de brókers extranjeros y operaciones con criptomonedas. El apartado de ganancias y pérdidas patrimoniales es uno en el que se concentran un mayor número de errores por ser algo mas complejo que el resto.

Entre los fallos más frecuentes destacan no incluir las ganancias obtenidas por la venta de inmuebles, acciones o fondos de inversión; omitir las plusvalías generadas por una donación; o declarar pérdidas que no pueden deducirse fiscalmente. También es habitual olvidar ayudas y subvenciones públicas, como el bono cultural joven, el bono de alquiler joven o el bono social térmico, en los casos en los que existe obligación de presentar la declaración. A ello se suma la falta de documentación que justifique el valor de adquisición, incluidos gastos como impuestos, notaría, registro o agencia inmobiliaria en la compra de una vivienda, un descuido que puede aumentar la factura fiscal al elevar la ganancia patrimonial declarada.

5. Regímenes específiicos

Otro error frecuente tiene que ver con pasar por alto las peculiaridades específicas de algunos regímenes, como el de autonómos. Tienen particularidades que nos pueden ayudar a aliviar la factura fiscal. En su declaración, por ejemplo, se pueden incluir gastos relacionados con la actividad económica, como seguros, entre otros, que, siempre que estén justificados, ayudarán a no tributar de más. También se pueden aplicar incentivos para las empresas de reducida dimensión, como amortizaciones aceleradas, o amortizar libremente determinados activos en caso de creación de empleo.

En general, y ahora que estamos en mitad de la campaña, los expertos aconsejan no dejar la planificación fiscal para el último momento. Recomiendan 

Además, anticiparse y revisar la declaración con tiempo suficiente permite detectar posibles incidencias, recopilar documentación pendiente y tomar decisiones financieras que contribuyan a mejorar la eficiencia fiscal tanto en el presente ejercicio como de cara al futuro.