¿Qué ocurre con una caja de seguridad cuando fallece su titular?
¿Pueden los herederos saber quién ha accedido a la caja? ¿Quién debe estar presente en la apertura?
El fallecimiento del titular de una caja de seguridad es motivo de numerosas dudas entre los herederos, ya que, a diferencia de otros productos bancarios, no existe una regulación específica que explique con detalle cómo debe actuarse en estos casos.
Tal y como explica el Banco de España, entre las principales dudas de los herederos, se encuentran las siguientes:
¿Pueden los herederos saber quién ha accedido a la caja?
Una de las principales cuestiones es si los herederos pueden conocer quién ha accedido a la caja en el pasado. El registro de visitas que conserva la entidad tiene una finalidad preventiva y de seguridad. Su objetivo es controlar los accesos y garantizar que el servicio se presta de forma segura. Por tanto, no es tan explícito como el historial de movimientos de una cuenta bancaria.
Los herederos disponen del derecho a consultar las cuentas del fallecido para conocer los bienes que forman parte de la herencia. Sin embargo, este derecho no incluye de forma automática el registro de visitas de la caja de seguridad.

La apertura de la caja, origen de muchos conflictos
También puede generar conflictos la primera apertura de la caja tras el fallecimiento de su titular, ya que no existe un criterio único sobre quién debe estar presente.
Algunos expertos consideran que deben acudir los herederos, el albacea si lo hubiera y los cotitulares de la caja, mientras que otros recomiendan contar además con un tercero imparcial, como un notario, para ofrecer más garantías.
¿Cómo debería actuar una entidad diligente?
Como no existe una regulación específica ni una posición común sobre esta cuestión, lo más prudente es actuar con transparencia y garantizar que el procedimiento sea seguro. Por ello, es conveniente que las entidades:
- Informen a todos los herederos de la fecha, la hora y el lugar previstos para abrir la caja.
- Permitan que todas las personas interesadas conozcan su contenido en el momento de su apertura.
- Si alguno de los herederos no asiste, valoren la participación de un notario para dejar constancia de la apertura y del contenido de la caja.
- Eviten que la ausencia de uno de los herederos retrase indefinidamente el acto, especialmente cuando sea necesario conocer el contenido para preparar el inventario de la herencia.
