Los sobrinos también pueden heredar de sus tíos: estos son los casos que contempla la ley
Cuando existe testamento, la persona puede decidir a quién quiere dejar sus bienes
Las herencias en España se rigen por lo establecido en nuestro Código Civil y dependen de si el fallecido dejó o no testamento y de los familiares que queden con vida. Por eso, no siempre son los hijos, los padres o el cónyuge quienes terminan recibiendo el patrimonio.
Cuando existe testamento, la persona puede decidir a quién quiere dejar sus bienes, aunque esta libertad tiene límites cuando existen herederos forzosos, como los hijos, que tienen derecho a una parte de la herencia.
Si, por el contrario, el fallecido no dejó testamento, se aplica la denominada sucesión intestada. En este caso, es la ley la que determina quién tiene derecho a heredar y en qué orden. Y es precisamente en este escenario donde pueden aparecer los sobrinos.
¿Puede un sobrino heredar de su tío?
Sí. Los sobrinos pueden formar parte de una herencia, tanto si existe testamento como si el fallecido murió sin dejarlo. Sin embargo, los requisitos son diferentes en cada situación.
Así lo explica María López-Escobar, abogada especializada en herencias, que señala que, cuando existe testamento, una persona puede incluir a sus sobrinos entre los beneficiarios de su patrimonio.
Si no existen herederos forzosos que tengan que recibir obligatoriamente una parte de la herencia, el fallecido puede llegar a nombrar a sus sobrinos como herederos universales.
La situación cambia cuando hay hijos u otros familiares con derechos reconocidos por la ley. En estos casos, la voluntad expresada en el testamento debe respetar las legítimas correspondientes.
¿Qué ocurre si el tío muere sin hacer testamento?
Cuando una persona fallece sin testamento, no puede decidir quién recibe sus bienes. Entra entonces en funcionamiento la sucesión intestada, que establece un orden de familiares que pueden ser llamados a la herencia.
De forma general, la ley da prioridad a los descendientes. Si no existen hijos ni otros descendientes, la herencia pasa a los ascendientes. Después se contempla la posición del cónyuge y, posteriormente, la de determinados familiares colaterales. Es en este último grupo donde pueden encontrarse los hermanos y los sobrinos.
Según explica López-Escobar, los sobrinos pueden heredar de sus tíos cuando se dan las circunstancias previstas por la legislación, pero no simplemente por el hecho de ser sobrinos.
El derecho de representación es clave
Una de las figuras que hay que conocer para entender estas herencias es el derecho de representación. Este mecanismo permite que los hijos de una persona que habría tenido derecho a heredar ocupen su lugar cuando esta ha fallecido. Por ejemplo, imaginemos que una persona muere sin testamento y no tiene hijos, padres ni cónyuge. Tiene dos hermanos: uno está vivo y el otro falleció anteriormente, pero dejó dos hijos.
En este supuesto, los sobrinos pueden representar a su padre fallecido y recibir la parte que le habría correspondido a él. De esta manera, el hermano que continúa vivo recibiría la parte que le corresponde y los hijos del hermano fallecido se repartirían entre ellos la parte que habría recibido su progenitor.
Los sobrinos no siempre heredan a partes iguales con sus tíos
Esta es una de las cuestiones que puede generar más confusión. Cuando los sobrinos entran en una herencia mediante el derecho de representación, no reciben necesariamente la misma cantidad que un hermano vivo del fallecido.
La diferencia está en que los sobrinos ocupan la posición que habría tenido su padre o madre. Siguiendo el ejemplo anterior, si correspondiera la mitad de la herencia a cada una de las dos ramas familiares, el hermano vivo recibiría su mitad y los dos sobrinos se repartirían la otra mitad entre ellos.
Por tanto, el número de sobrinos dentro de una misma rama familiar puede determinar cuánto recibe finalmente cada uno.
