Un experto explica cómo afectan las donaciones en vida al reparto de las herencias
Las donaciones no pueden perjudicar la legítima de los hijos
Uno de los conflictos que pueden surgir entre hermanos cuando llega el momento de repartir una herencia tiene que ver con las ayudas económicas que alguno de ellos recibió de sus padres mientras estos estaban vivos. ¿Qué ocurre si un progenitor entregó 30.000 euros a uno de sus hijos y, años después, fallece y llega el momento de repartir la herencia?
El abogado especializado en herencias David Jiménez ha explicado este supuesto en su perfil de Instagram, donde plantea precisamente el caso de un padre que entregó 30.000 euros a uno de sus hijos y analiza cómo puede afectar esa cantidad al futuro reparto de la herencia.
La cuestión tiene que ver con una figura jurídica conocida como colación, que permite tener en cuenta determinadas donaciones realizadas en vida a la hora de repartir una herencia entre varios herederos.
¿Se descuentan los 30.000 euros de la herencia?
Según explica el abogado en su publicación, la regla general es que una donación realizada por un padre a uno de sus hijos se tenga en cuenta posteriormente en el reparto, salvo que se haya establecido expresamente lo contrario.
De esta forma, si uno de los hijos recibió 30.000 euros durante la vida de sus padres, esa cantidad puede descontarse de la parte que le corresponda cuando se realice la partición de la herencia.
La finalidad es evitar que, en determinados casos, uno de los hermanos reciba una cantidad adicional en vida y después vuelva a participar en el reparto hereditario como si esa donación nunca hubiera existido.
Sin embargo, existe una posibilidad para que la donación no sea colacionable. Como explica Jiménez, el padre tendría que haber dejado expresamente por escrito en el momento de realizar la donación que no quería que esta se tuviera en cuenta posteriormente en la herencia.
Un padre puede donar su dinero en vida
El abogado también hace hincapié en una cuestión fundamental: mientras los padres están vivos, los hijos no tienen un derecho adquirido sobre su patrimonio.
Por tanto, un padre puede disponer de su dinero y realizar una donación a uno de sus hijos. El problema aparece cuando esa operación tiene consecuencias sobre el reparto de la herencia tras su fallecimiento.
Y es aquí donde entra en juego la legítima, la parte de la herencia que la ley reserva a determinados herederos y que no puede ser perjudicada mediante donaciones.
"Un padre puede donar en vida lo que quiera", explica Jiménez, pero esas donaciones no pueden utilizarse para dejar a otro heredero por debajo de la parte que legalmente le corresponde.
La legítima de los hijos debe respetarse
En el derecho civil común, los hijos y descendientes son herederos forzosos. Esto significa que tienen derecho a una parte de la herencia que el testador no puede eliminar libremente.
Por ello, aunque un progenitor haya entregado dinero a uno de sus hijos antes de morir, habrá que analizar si esa donación afecta a los derechos que corresponden al resto de herederos. Si las donaciones realizadas en vida perjudican la legítima de alguno de ellos, pueden llegar a ser objeto de reducción.
No todas las comunidades autónomas tienen las mismas reglas
Además, hay que tener en cuenta que las normas sucesorias no son idénticas en todo el territorio español. Algunas comunidades autónomas cuentan con su propio derecho civil en materia de herencias, por lo que las reglas pueden variar.
El propio Jiménez advierte de esta circunstancia en su publicación y señala que en territorios con derecho civil propio la situación puede ser diferente. Por eso, ante una donación importante realizada a uno de los hijos, es recomendable dejar constancia clara de las condiciones de la operación y consultar con un notario o abogado especializado para conocer cómo puede afectar a una futura herencia.
