Miriam Gómez Sanz
Economía
España, entre los países de la UE con menor pobreza relativa en mayores
El Pensiómetro analiza ingresos, desigualdad y sostenibilidad del sistema público
España se sitúa entre los países de la Unión Europea donde la pobreza relativa afecta menos a las personas mayores que al conjunto de la población. Así lo recoge la última edición del Pensiómetro elaborado por el Instituto Santalucía, que analiza ingresos, desigualdad y evolución del sistema público.
En 2022, la tasa de pobreza relativa entre los mayores de 65 años fue del 13,1%, frente al 13,7% de la población total. Este indicador mide cuántas personas viven con ingresos inferiores al 50% de la mediana nacional. Con esos datos, España ocupa el puesto 19 en la UE. No es una excepción aislada: en 17 países de la OCDE la incidencia de la pobreza relativa también es menor entre los mayores que en el conjunto de la población.
Sin embargo, la tendencia no ha sido buena. Entre 2011 y 2022, la pobreza relativa de los mayores de 65 años aumentó cuatro puntos porcentuales en España, en línea con la media europea. En términos de variación, el país se sitúa en el puesto 15.
La edad marca diferencias claras. Entre quienes tienen más de 75 años, la tasa asciende al 15,1%, mientras que en el grupo de 66 a 75 años es del 11,5%. El riesgo crece a medida que avanza la edad, especialmente en colectivos con trayectorias laborales antiguas o pensiones más reducidas.
También hay brecha de género: el 15% de las mujeres mayores se encuentra en situación de pobreza relativa, frente al 10,7% de los hombres.

Ingresos cerca de la media general
En términos de ingresos disponibles, las personas mayores en España se sitúan cerca de la media del conjunto de la población. En 2022, los mayores de 65 años tenían ingresos equivalentes al 96,7% de la media general. La mejora respecto a 2000 es notable, cuando representaban el 81%. Con este avance, España es el cuarto país de la UE con mejor evolución en este indicador.
Al desagregar por sexo aparecen diferencias significativas. Los hombres mayores superan la media general, con un 102,1%, mientras que las mujeres se sitúan en el 92,4%. La brecha ronda los diez puntos y es aún mayor entre los mayores de 75 años (86,5%) frente al grupo de 66 a 75 años (105,3%).
"Los datos reflejan que España presenta una posición favorable en pobreza relativa entre las personas mayores y que el sistema ofrece un nivel de protección relevante. Al mismo tiempo, el análisis de ingresos permite identificar matices y oportunidades para seguir mejorando la suficiencia económica en la vejez", señala José Manuel Jiménez Rodríguez, director del Instiuto Santalucía.
El informe también analiza la desigualdad mediante el índice de Gini. En 2022 fue de 0,302 entre los mayores, frente a 0,316 en la población total. Es decir, la desigualdad de ingresos es algo menor en la vejez que en el conjunto de la sociedad. Desde el año 2000, no obstante, la desigualdad ha aumentado ligeramente tanto entre los mayores como en la población general.

Un sistema bajo presión demográfica
Más allá de los ingresos individuales, el Pensiómetro examina la salud del sistema público. La inversa de la tasa de dependencia cae a 2,90, reflejando el avance del envejecimiento poblacional pese al impacto de la inmigración reciente.
La tasa de cobertura se sitúa en el 74% y la edad efectiva de jubilación alcanza los 65,41 años. En el ámbito laboral, la tasa de afiliación sube al 72,6% y la ratio de afiliados por pensionista mejora hasta 2,31. La pensión media por pensionista se situó en septiembre de 2025 en 1.452,45 euros, un 4,5% más que un año antes. Sin embargo, el déficit contributivo anual fue del 1,83% del PIB.
El barómetro, que actualiza 18 indicadores del sistema, está disponible de forma gratuita en este enlace.


