El ahorro marca la diferencia en la jubilación: planes de pensiones y más alternativas interesantes

Existe varias soluciones de ahorro privado con ventajas fiscales para complementar la pensión

La pensión de jubilación sube a  1.576,1 euros y la paga media del sistema es de 1.374,6 euros Miia

Planificar y ahorrar con antelación es una pieza clave para asegurar una jubilación tranquila y sin sobresaltos económicos. Planificar bien, comenzar a ahorrar cuanto antes y buscar asesoramiento experto pueden marcar la diferencia para disfrutar de un retiro dorado. Porque las estadísticas apuntan a que llegaremos a la jubilación con una larga perspectiva vital y en buen estado de salud.  Disfrutrar de este etapa de la vida llena de posibilidades, con capacidad financiera y sin estrecheces, está a nuestro alcance. La clave está en la planificación previa y en el ahorro.

Quizá todos tengamos en la cabeza los planes de pensiones como instrumentos de ahorro a largo plazo pensando en la jubilación. Son, sin duda, los productos más conocidos, pero no los únicos. Hay otras opciones, alternativas y compementarias. ¿Las conoces?

Planes de pensiones

Los planes de pensiones constituyen una de las opciones más adecuadas para complementar la pensión pública y disfrutar de la jubilación con tranquilidad económica. Son instrumentos de ahorro a largo plazo, pensados para acceder una vez que se alcanza la edad legal de jubilación, aunque existen otros supuestos que permiten su rescate y dan liquidez a este instrumento de ahorro. Esos supuestos son la incapacidad permanente total y excepcionalmente, en caso de enfermedad grave o desempleo, cumpliendo determinados requisitos.

Una de las principales ventajas de estos instrumentos de ahorro es su fiscalidad. En concreto, la posibilidad de deducir en la declaración de la Renta las aportaciones que se hacen cada año, lo que supone un ahorro fiscal inmediato. Tras la última reforma legal, el límite de aportaciones es de 1.500 euros anuales para planes individuales, que sube a 5.750 euros en el caso de los autónomos. 

A la hora de rescatar el plan de pensiones, existe más de un modo de cobrar los ahorros acumulados: en forma de capital, en forma de renta, un rescate mixto que combina el capital y la renta. Por último, la opción para quienes no quieren sobresaltos sería el rescate del plan de pensiones en forma de renta vitalicia. Mapfre cuenta con una amplia oferta de planes para que se adapten a cada perfil de cliente y entre los que se pueden mover en diferentes momentos, siempre bajo su asesoramiento experto.

La prestación de un plan de pensiones tributa como rendimiento del trabajo y dependiendo de cómo se realice el cobro, el impacto fiscal puede ser muy diferente, Así, lo más recomendable a la hora de decidir cuándo rescatar el plan de pensiones y, sobre todo, cómo hacerlo, conviene buscar asesoramiento profesional para encontrar la fórmula más ventajosa en función de las circunstancias personales y necesidades de cada uno.

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Ventajas de los Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo (SIALP)

Un seguro individual de ahorro a largo plazo, también conocido como SIALP, es un seguro de vida-ahorro que ofrece una garantía a vencimiento. Es decir, garantiza al titular una rentabilidad asegurada al vencimiento. Por ley, este producto garantiza un capital equivalente al 85% de la suma de las aportaciones realizadas, aunque la mayor parte de estos productos garantizan un porcentaje superior, de hasta el 100%.

Su principal atractivo reside en que los rendimientos generados estarán exentos de tributación, siempre que se mantenga la inversión al menos durante 5 años y que las aportaciones no superen los 5.000 euros por persona y año.

En este caso, el rescate se hace en forma de capital por el importe total y no en forma de rentas. Otra de sus ventajas es que no tiene límite de capital total.

Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS)

Un PIAS es un Plan Individual de Ahorro Sistemático. Se trata también de un seguro de vida-ahorro, aunque en este caso normalmente orientado a más largo plazo y con un perfil de inversión menos conservador, dado que combina un seguro de vida con un instrumento financiero. No obstante, existen diferentes opciones: con rentabilidad y capital garantizado; no garantizado (que cuenta con una interesante expectativa de rentabilidad a través de carteras de fondos, según el perfil de riesgo).

La ventaja de los PIAS, se encuentra en la exención de tributación de la rentabilidad acumulada siempre que la prestación se perciba en forma de renta vitalicia. Además, la renta vitalicia se beneficiará de un porcentaje reductor de tributación, que dependerá de la edad del perceptor en el momento de la constitución de las rentas, y que puede llegar al 92%.

Otras características de este producto son:

  • Las aportaciones no reducen la base imponible en el IRPF.
  • El límite máximo de las aportaciones es de 8.000€ al año, independientes a otros instrumentos de previsión social.
  • El conjunto de primas satisfechas a lo largo de la vida del producto no podrá superar los 240.000€.
  • La percepción de la prestación no se vincula a la jubilación o invalidez. Es un producto muy líquido que se puede rescatar en cualquier momento y de forma total o parcial.
  • Entre la primera prima satisfecha y el momento de constitución de la renta debe transcurrir un período de al menos 5 años.
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¿Cómo elegir el mejor producto?

Todos los productos de los que hemos hablado están destinados al ahorro a largo plazo, pensados especialmente para complementar la pensión pública en esa etapa vital en que los ingresos, generalmente, caen.

“El ahorro continuado y sistemático es la mejor manera de disponer de unos recursos suficientes cuando te jubiles”, señala la patronal del sector asegurador, Unespa a través de su iniciativa ‘Estamos Seguros’. Pero, “ahorrar se puede hacer de muchas formas”.

No hay unos productos que sean mejores que otros. Sencillamente, son diferentes. Elegir uno u otro dependerá de las circunstancias personales de cada uno, de su perfil y sus necesidades. Lo más importante es pensarlo con calma y buscar asesoramiento experto para tomar la mejor decisión. 

En general, hay que tener en cuenta si somos ahorradores conservadores o más dinámicos y estudiar la seguridad y rentabilidad de cada producto. También debemos analizar la disponibilidad que ofrece cada producto y tener en cuenta si queremos ahorrar sin prisas. Y también debemos atender al aspecto fiscal y pensar si queremos ahorrar impuestos mientras realizamos aportaciones o cuando cobremos.

Dado que se trata de una decisión trascendente, conviene buscar el asesoramiento de un profesional que nos ayude a elegir el producto que mejor se adapte no solo a nuestras necesidades actuales, sino también a las futuras.

El asesoramiento de Mapfre marca la diferencia

Dado que ante una decisión trascendente, y a largo plazo, conviene buscar el asesoramiento de un profesional que nos ayude a elegir el producto, o la combinación de ellos que mejor se adapte a nuestras necesidades. No solamente nos ayudará a obtener el mejor rendimiento, un asesoramiento profesional y especializado, además, nos ayudará a sacar el mejor partido fiscal de estos productos.

Líder en el sector asegurador y de planificación financiera, y comprometida con el bienestar de las personas en todas las etapas de su vida, Mapfre ofrece el asesoramiento más completo para el ahorro a largo para plazo y para planificar la jubilación.

Cuenta, por ejemplo, con ‘Programa tu futuro’, que integra toda la oferta de planes de pensiones de la compañía y se encarga de ajustar de forma automática el ahorro de cada cliente según su perfil de riesgo y edad, distribuyéndolo entre los diferentes productos.

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