Aviso de la DGT: este gesto con tu coche te puede costar hasta 600 euros de multa
Tráfico vigila los frenazos bruscos antes de los radares para reducir riesgos en las carreteras
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado una advertencia a todos los conductores españoles sobre una práctica que se suele realizar mucho en las carreteras: reducir la velocidad de forma brusca antes de llegar a un radar. Este comportamiento, lejos de evitar sanciones, puede significar una multa de hasta 600 euros e incluso la retirada de puntos del carné de conducir.
La DGT recuerda que estas maniobras pueden ser peligrosas para la seguridad vial y se están detectando con mayor frecuencia en las carreteras de nuestro país. Para evitarlo, se ha intensificado el uso de los denominados ‘radares antifrenazo’, que son capaces de medir la velocidad del vehículo en dos puntos diferentes, antes y después del radar visible.
Si se registra una disminución de velocidad repentina entre ambas mediciones, las autoridades pueden considerar que se trata de una conducción riesgosa, aunque el vehículo termine circulando dentro del límite permitido al momento de pasar por el radar.

La DGT quiere acabar con los frenazos bruscos antes de los radares
El Reglamento General de Circulación indica que frenar repentinamente sin ninguna causa justificada también constituye una infracción. La norma exige que la reducción de velocidad se debe realizar de forma progresiva y segura, pues hacerlo de golpe puede provocar accidentes, especialmente en vías rápidas donde los otros conductores no cuentan con margen de reacción.
Esta conducta puede conllevar una multa de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carné de conducir. Además, en caso el conductor superaba el límite de velocidad antes de frenar, se añadirá la correspondiente multa por excederla, lo que puede elevar el importe total hasta los 600 euros.
Además de las sanciones económicas, la DGT destaca el peligro real de estos frenazos, que son una de las principales causas de colisiones por alcance en autopistas y autovías. Por ello, insiste en la importancia de mantener una conducción constante y respetar siempre los límites de velocidad.



