Mala semana

Mala semana Miia

El pasado miércoles, el Senado también aprobó la reforma de pensiones. El jueves, la Mesa de diálogo acordó la reforma laboral. Mañana la aprobará  el Gobierno. A pesar de las denuncias y de la movilización continuada de los pensionistas,  este indigno “amén” de los sindicatos de la Mesa y de casi todo el progresismo político,  apoya el deterioro de las pensiones públicas y de las condiciones económicas y laborales  de los trabajadores, coaccionados por el mayor desempleo de la UE. 

Desde 2018 pedimos garantizar el sistema público de pensiones frente a la falta de aportaciones desde el Presupuesto y contra el saqueo mediante gastos impropios. A los  responsables públicos (Pacto de Toledo, Ministerio, Gobierno, Congreso, Senado y Mesa de diálogo social) les reclamamos una gestión honesta, que respete los derechos sociales  y contributivos de los pensionistas y una gestión eficaz, que garantice económicamente  unas pensiones dignas, justas, suficientes. 

Acabado el teatro del diálogo social con pellizcos de monja y desayunos televisados  para acordar la derogación de no se sabe qué, este “amén” a las reformas, es un “sí” a los  recortes de las pensiones y a la falta de planes evaluables para crear empleo, adecentar salarios, recuperar todos los derechos laborales y elevar con equidad los ingresos fiscales,  única solución para mantener el estado del bienestar en lo referente a pensiones. 

Después de cuatro años de lucha, a pesar de la propaganda, todos los recortes se  mantienen, disimulados o agravados. Esto desvela la falsedad o la inoperancia de algunos que los utilizaron solo para medrar políticamente: retraso de la edad de jubilación, mayor periodo de cálculo, más años para lograr la pensión íntegra, cálculo a la baja de la base  reguladora, incrementos inferiores a la carestía de la vida, aumento de las cotizaciones,  recorte del derecho a la jubilación, desigualdad entre hombres y mujeres, copago sanitario o pobreza energética. 

Frente a la nueva reforma de pensiones (que afianza y agrava los recortes) y frente a la nueva reforma laboral (sin compromiso de recuperar empleo, salarios, cotizaciones y futuras pensiones), os volvemos a animar a defender lo que muchos de nosotros ayudamos a lograr con tesón, voluntad y compromiso personal, desconfiando ahora de quienes han huido desde los centros de trabajo, las calles y las plazas a los despachos  desde donde creemos, anteponen sus intereses de casta sindical y política.    

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