Economía

Edadismo y seguros: las pólizas de salud, decesos, vida o el coche, las que peor tratan a los sénior

Beatriz Torija

Jueves 12 de marzo de 2026

15 minutos

Las aseguradoras, que tienen en los sénior un filón, dispararon su beneficio el año pasado un 15%

Edadismo y seguros: las pólizas de salud, decesos, vida o el coche, las que peor tratan a los sénior. Foto: bigstock
Beatriz Torija

Jueves 12 de marzo de 2026

15 minutos

Los mayores tienen conciencia aseguradora y son el grupo de edad que más seguros tienen contratados. Pese a ello, son también el segmento más maltratado: subidas anuales desorbitadas, límites de edad que le impide contratar los mejores productos, exclusiones y otras limitaciones.

La edad influye en los seguros de accidentes, de vida ,de salud… La edad es un es una parte más de la técnica que se necesita para para ajustar la prima. Puede ser que que perjudique o que beneficie en según qué tramo de edad. Lógicamente, cuando estamos en los tramos más avanzados de edad, hay mayores riesgos en las pólizas de accidentes, de vida, en salud, decesos y, por tanto, tienen un precio más alto”, explica Ángel del Amo, (@angeldelamo), vicepresidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Madrid (@colmedmadrid), y mediador de seguros.

“Estamos recibiendo muchísimas más quejas por parte de los consumidores con los seguros que tienen contratados, y que a determinadas edades, les sube tanto la prima, pero tanto, que prácticamente les invitan a irse, porque les resulta insostenible mantener esos pagos”, explica a 65YMÁS el presidente de la Asociación Española de consumidores, Asescom, Miguel Ruiz.

La edad encarece los seguros de salud, los de decesos y… casi todos los demás. “La realidad es que prácticamente todos. La única excepción que vemos es, quizá, el seguro de hogar, más vinculado al estado y los años del inmueble que a los propietarios” nos cuenta desde Kelisto (@Kelisto) su portavoz de seguros, Javier Martínez.

“Ahora se está empezando a hablar mucho de edadismo, de igualdad, de la implicación de la sociedad respecto a la inclusión también de las personas mayores, y precisamente por ello vemos estas subidas disparatadas aún más fuera de tono” se queja Miguel Ruiz. “Es cierto que las aseguradoras son empresas y tienen que ganar dinero, eso nadie lo pone en cuestión. Pero practicar el edadismo va en contra de lo que marca la sociedad en general en cuanto a igualdad de trato y a inclusión de las personas, en este caso de las personas mayores”, añade.

Paradójicamente, al tiempo que los seguros imponen numerosas trabas a los mayores en forma de subidas de precios desorbitadas o límites de edad; proliferan los productos específicos para el colectivo sénior. Y es que el segmento sénior supone todo un filón de negocio para las aseguradoras, y cada día lo será más.

Edadismo y seguros: las pólizas de salud, decesos, vida o el coche, las que peor tratan a los sénior. Foto: bigstock

Seguros de salud

Con toda probabilidad, el ramo de salud ofrece el peor trato de cara a los mayores en relación al sector asegurador. Las pólizas de salud tienen edad máxima de contratación, los precios suben con la edad tan exponencialmente que para muchos sénior es inasumible, pero al mismo tiempo crean clientes cautivos porque para un mayor, cambiar de compañía ya no es posible, por los límites de edad y por las exclusiones de patologías previas. Las subidas no se explican detalladamente y, lo que es peor, en la contratación las compañías no ofrecen una estimación de cómo pueden evolucionar los precios en el futuro, ni una tabla de edades.

Las asociaciones de mayores y algunas personas que han expresado sus quejas a través de las cartas a la directora sospechan que tras subidas del 20% o del 30% en la renovación anual, podría haber una intención de expulsar a los clientes mayores, que ya no les resultan rentables. “La cuestión de fondo no es tanto si existe o no una intencionalidad discriminatoria, sino si determinadas prácticas del sector asegurador están produciendo efectos desiguales sobre las personas, especialmente cuando concurren edad avanzada y necesidades crónicas de salud. Son prácticas que resultan difíciles de conciliar con el principio de no discriminación”, explican a 65YMÁS fuentes de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) (@pacientesPOP). “Hay un trato desigual que requiere una revisión más exigente desde la perspectiva de la protección del consumidor vulnerable y los derechos de los y las pacientes”, añaden.

Para los mayores, el precio del seguro de salud, se dispara. “En base a los datos de Kelisto, el precio medio de los seguros de salud más baratos y completos (con hospitalización, cirugías y todas las coberturas) para una persona de 65 años asciende a 82,24 euros al mes, con copagos aparte. Es un 128% más que lo que paga un asegurado de 40 años, cuyas ofertas más baratas cuestan de media 36 euros al mes”, nos cuenta Javier Martínez. “Un seguro de salud no debe cobrar más a una mujer en edad fértil porque tenga más probabilidad de usar el seguro con un embarazo y un parto. Pues tampoco debe cobrar más a una persona mayor porque tenga más probabilidad de padecer alguna dolencia”, denuncia Miguel Ruiz.

La mayor parte de los seguros de salud son pólizas anuales renovables… pero no todas. “Hay un puñado de aseguradoras que se pueden contar con los dedos de una mano que ofrecen seguros de salud vitalicios. En ese caso, la compañía no anula la póliza bajo ninguna circunstancia, salvo en casos de fraude o dolo, claro está. Pero claro, no es a los 65 años cuando tenemos que apostar por estas pólizas, es a los 30 cuando tenemos que elegir aseguradora muy bien, porque a partir de los 60 ya no hay opción de elegir. En el momento en que aparece una enfermedad crónica, o tenemos alguna patología grave, ya no podemos cambiar de seguro, y si la compañía te echa, ya solo queda la Seguridad Social, que es fenomal, ojo, tenemos una gran Seguridad Social” explica Ángel del Amo. “Apenas son cuatro las compañías que hace seguros de salud vitalicios, de las 30 o 35 compañías que hacen seguros de salud”, añade.

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Seguros de vida

Los seguros de vida tienen límites de edad. Limitan la edad para contratar una póliza, pero también hay límites de edad para renovar la cobertura principal y para renovar las coberturas adicionales. Además, generalmente el seguro de vida tiene una duración determinada.

“Hay 169 compañías de seguros y la mayoría o muchas de ellas hacen seguros de vida. No hay un límite de edad estándar, ni para las coberturas principales ni para las coberturas opcionales, que pueden ser la invalidez o enfermedades graves. Hay muchísima variedad, pero en el entorno de los 70 años es cuando suelen acabar ese tipo de coberturas opcionales que, además, es cuando tienen menos sentido”, explica Ángel del Amo. “En base a los datos de Kelisto, los límites suelen situarse entre los 70 y los 80 años”, coincide Javier Martínez.

Últimamente, estamos viendo como se lanzan al mercado seguros de vida específicos para sénior: con coberturas de servicios y/o sin límite de edad, es decir, con cobertura durante toda la vida del asegurado. “Si se lanzan póliza de vida específicas para sénior es porque hay demanda, eso es evidente. Pero en principio, el seguro de vida que cubre el riesgo de fallecimiento tiene menos sentido según vas cumpliendo años, porque la familia esta ya más organizada, no hay un problema económico, que es el sentido del seguro de vida”, explica Ángel del Amo.

“Los seguros de vida entera, que tienen cobertura durante toda la vida, siempre han existido, aunque se dejaron de utilizar. Yo creo que van volver a ponerse de moda, es una intuición, no es que tenga ninguna información específica. Sobre todo por la generación que viene por detrás, que no tiene vivienda y que espera tenerla por herencia, o comprarla con la herencia. Los mayores están ayudando a sus hijos. Esto va a continuar y el sector asegurador va a entrar en esa ecuación, por ejemplo con estos seguros dude vida entera”, concluye el experto.

Seguro de decesos

Destinado a cubrir los gastos del entierro, el seguro de decesos es uno de los ramos más arraigados en España. Casi la mitad de la población española está cubierta por uno de estos seguros, porcentaje que se eleva al 55% en el caso de los mayores de 65 años. 5,7 millones de mayores tienen una póliza de decesos. Pese a ello, es uno de los ramos más señalados, por edadistas, por los consumidores y las asociaciones de mayores.

Contratar un seguro de decesos para una persona mayor no es imposible, pero sí muy complicado: la oferta para los sénior es reducida. Hasta el punto de que, a partir de los 70 años, apenas queda otra opción que los seguros a prima única, es decir, pagar a tocateja todo el sepelio. Y quienes ya cuentan con una póliza, al llegar a cierta edad, se encuentran con frecuencia con subidas desproporcionadas.

Concretamente, hay un tipo de seguro de decesos que es una auténtica trampa para las personas mayores: aquellos que tienen prima natural. Son muy baratos en la contratación, luego suben progresivamente, y a las personas mayores, les aplican subidas que pueden llegar al 2.000%. Las aseguradoras “siguen comercializando seguros de prima natural, con los que, al llegar a determinada edad es que ya no puedes pagarlo, y si lo dejas, pierdes todo lo aportado, después de haber estado pagando toda la vida”, explica Ángel del Amo. “Y a cierta edad, buscar un seguro de decesos ya solo se puede ir a una prima única”, añade.

“Para edades jóvenes, las aseguradoras siguen ofreciendo seguros de prima natural; son opciones atractivas para este segmento. La prima mixta es más popular, pero la prima natural está lejos de desaparecer” coincide Javier Martínez. En este sentido, Ángel del Amo lanza una advertencia a los jóvenes: “Contratar un seguro de joven por precio, presionado o sin conocimiento, se puede convertir en un lío cuando eres mayor”, lamenta del Amo.

Foto: bigstock

Seguro del coche

6,5 millones de personas mayores de 65 años tiene una póliza del automóvil, según la última memoria social seguro de Unespa. El Centro de Investigación Ageingnomics advierte una importante diferencia entre los sénior de 55 a 64 años, un abrumador 82% de ellos tienen seguro del coche; y los mayores de 65 años, que lo tienen un 66%.

Pues bien, el seguro del coche también encarece sus pólizas a los mayores. “Los seguros de salud están practicando edadismo, y los de decesos, fundamentalmente. Pero también otros ramos como el seguro del vehículo” explica Miguel Ruiz. “Hay una curva, y ya de muy mayor los precios vuelven a dispararse”, añade. Ángel del Amo, explica el motivo: “Es que los reflejos caen. Los reflejos y las capacidades no son los mismos”.

“Según las cifras de nuestro comparador, los costes del seguro de coche suben a partir de 70 y los 75 años. La tarificación de este ramo es muy multifactorial y depende mucho también del estado del vehículo o del historial de siniestralidad, pero generalmente a partir de ese rango de edad las compañías consideran que la pérdida de reflejos es un factor de riesgo importante”, detalla Javier Martínez.

Seguros de viaje

La discriminación por edad es evidente en algunos ramos del seguro, pero sutil en otros. ¿Edadismo en un seguro de viajes? Pues sí. Hace tiempo, un lector de 65YMÁS, Andrés Cabarcos, de 73 años, denunciaba cómo su edad era sinónimo de restricciones en su seguro de viajes, dado que algunas coberturas, como las indemnizaciones en caso de accidente, le dejaban sin protección por tener más de 70 años.

“Estamos hablando de una clara discriminación hacia las personas mayores. Pagan la misma prima que cualquier otro viajero, pero sus coberturas son diferentes. Tienen menos coberturas por ser mayores. Si tienes 70 años, pagas la prima completa, pero en caso de accidente tus coberturas son menores. Es una clara discriminación hacia los mayores”, asegura, contundente, Miguel Ruiz, presiente de la Asociación Española de consumidores, Asescom.

“Yo creo que estos detalles se van a corregir. Esas anomalías -que lo son- se van a corregir precisamente porque las personas de 70 años que viajan, que hasta ahora quizás no eran muchas, cada día van a ser más. Y todos esos aspectos hay que corregirlos”, explica Ángel del Amo, quien augura que en este ramo también surgirán pólizas específicas para mayores, “porque un seguro de viajes no es lo mismo para una persona de 30 años que para un sénior”.

Por el momento, el presidente de Asescom hace un llamamiento: “La patronal del sector de los seguros, Unespa, y la Dirección General de Seguros deberían establecer una condiciones igualitarias para todos los usuarios en esos seguros que cubren un percance que pueda ocurrir en un viaje, pero que establecen diferencias en función de la edad del asegurado”.

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Séniors: un filón para las aseguradoras

La población sénior española es un auténtico filón de negocio para el sector asegurador. Tienen estabilidad económica, capacidad de ahorro y, sobre todo, conciencia de aseguramiento. Prácticamente todos (un 96%) tiene algún seguro contratado. De media tienen 2,7 tipos de seguros distintos, siendo los más comunes los de hogar, vehículos y decesos, según los datos del VI Barómetro del Consumidor Sénior, del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre. Son, sin duda, el grupo de edad con más seguros.  

Las pólizas que los sénior tienen contratadas con mayor frecuencia son los seguros del hogar (un 85,5% de los mayores de 55 años lo tienen). Le siguen el seguro del coche, que lo tienen un 74% de los sénior y el seguro de decesos (54%). A mayor distancia se encuentran las pólizas de salud (el 27% posee una), de vida (16,5%) y accidentes personales (6,5%).

“La pirámide poblacional está cambiando y la generación del baby boom que esta a punto de jubilarse va a ser mayoría. Esta pirámide está cambiando el consumo. Los boomers vamos a generar consumo y vamos a cambiar muchas cosas, porque va a ser una generación jubilada con mejor vida que la que había antes y con vida social”, nos explica Ángel del Amo. “Yo creo que esto va a ser una tendencia en los próximos años y las compañías de seguros comenzarán a lanzar productos enfocados no solo en la tercera edad, sino también en la cuarta edad. Y seguros de vida también”, añade.

En efecto, el sector asegurador ya se ha dado cuenta de la ventana de negocio que le abre la longevidad y han comenzado a establecer al colectivo sénior, en un lugar destacado de sus planes estratégicos. “En general, vemos cada vez más productos aseguradores destinados a colectivos específicos; la segmentación y la personalización ganan terreno. Sobre todo estamos viendo el aumento de productos específicos para séniors en el ramo de salud, con coberturas muy útiles para estos tramos etarios” nos explica Javier Martínez, portavoz de seguros de Kelisto.

Seguros de vida, de accidentes, o de salud para mayores, van a ser más necesarios”, detalla Ángel del Amo. “Yo creo que va a ser una tendencia para este 2026 y los próximos años, este tipo de seguros que empiezan a surgir para la tercera edad y para la cuarta edad. Y todo tipo de seguros: vida, accidentes, viajes…”, añade. 

“El reto y la oportunidad reside en cómo configurar una sociedad diseñada para los jóvenes, para que atienda la longevidad” coincidieron varios expertos durante la presentación del informe ’La revolución de la longevidad: Cómo prepararse para una nueva realidad', elaborado por la Fundación del Instituto Español de Analistas y Fidelity International.

Edadismo y seguros: las pólizas de salud, decesos, vida o el coche, las que peor tratan a los sénior

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Beneficios récord

El año pasado el sector asegurador ganó más dinero que nunca. En el conjunto de 2025 registró beneficios récord al alcanzar 7.316 millones de euros, un 15,1% más que el año anterior, de acuerdo a los datos del servicio de estadísticas y estudios del sector seguros, ICEA. El volumen de primas también marcó un récord, al crecer un 13,7%, hasta 85.879 millones de euros. Más ingresos, y menos gastos, los gastos de explotación de las compañías se redujeron nueve décimas, hasta el 16,5%.

Todos los ramos han ganado dinero y han registrado importantes avances, pero con datos dispares. El seguro de vida, que aporta el 42% de las primas del sector, registró el año pasado un beneficio de 3.551 millones, un 3,5% más que en 2024, cuando ganó 3.431 millones.

En No Vida, como se denomina al grupo de ramos del seguro que no tienen como finalidad principal el ahorro o la inversión a largo plazo, sino la cobertura de riesgos concretos durante un periodo determinado, la mejora del beneficio ha sido del 26%, hasta 4.774 millones de euros, desde los 3.779 millones de 2024.

El ramo de automóviles -el seguro del coche- dio un impulso enorme a estas cifras al disparar su resultado en un 162%, hasta 718 millones. 

También creció con fuerza el beneficio de las aseguradoras de salud. Subió un 58% hasta 1.223 millones de euros, frente a los 774 registrados en 2024. En 2025, el de salud, ha sido segundo ramo que más beneficio aportó a las aseguradoras, solo por detrás del seguro de vida.

Sobre el autor:

Beatriz Torija

Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.

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