Opinión

Ha llegado la hora de darle la vuelta a la tortilla

José María Gómez Claro
El día de las personas "de edad"

Hace unas fechas se “celebró” el Día Internacional de las Personas Mayores (1 de octubre), donde las organizaciones sindicales salimos a la calle para pedir mejoras en la atención a las personas mayores, a través de un manifiesto que se entregaba en las delegaciones del Gobierno y en el Congreso de los Diputados.

Se recogían aspectos “tan de moda” como la necesaria atención presencial en primaria, reducir las listas de espera, combatir la pobreza energética, más ayuda a domicilio y mejorar la dependencia, subir las pensiones mínimas y no contributivas…

Todo ello demuestra que este país, casi saliendo de una pandemia que ha costado miles de vidas sobre todo de personas de edad, necesita que sus dirigentes políticos, entidades sociales y la propia administración debe, como se dice cotidianamente, ponerse las pilas para evitar caer en una falla social de dimensiones abismales que nos retroceda a niveles de crisis social y económica de mediados del siglo XX.

Agravado sobre todo si el próximo Gobierno es de carácter conservador, pues ya sabemos por haberlo sufrido en cabeza propia cuáles son sus intenciones: congelación de pensiones, reducción de plantillas sanitarias, más privatización de servicios públicos, minoración de impuestos a las rentas altas con la consiguiente merma de recursos para políticas de enseñanza, salud y atención social.

No podemos por ello consentir que pasen los meses sin que las mesas del diálogo social donde se negocia eliminar los retrocesos más duros de la reforma laboral y de pensiones del PP no avancen, que se demore la subida del SMI hasta 2022 con una cuantía significativa, sabiendo que existen sectores que no han actualizado la anterior, que las eléctricas se rían de los españoles y del Gobierno con amenazas y precios que no corresponden a una economía en crisis producto de la pandemia. Y muy contentos todos por la bajada del paro, cuando la realidad es que sigue siendo trabajo temporal de días o semanas con salarios por debajo de convenio, porque no está renovado o no se declara todo el tiempo trabajado.

Pero qué decir de las cuantías de las pensiones pequeñas, que no les permite a esa generación sacrificada ni viajar una vez con el Imserso, solo comer los días de fiesta pollo o no poder comprarse ropa y zapatos fuera de las rebajas. Pasar frío vital porque la calefacción es un lujo, empeorando las enfermedades crónicas y reduciendo su esperanza de vida. La desesperación aumenta si además hay menores por el medio.

Y están los jóvenes –muchos universitarios– sin empleo estable ni salario decente para que puedan hacer un proyecto de vida independiente. No creo que sea pedir mucho para un país europeo del siglo XXI: ha llegado la hora de dar vuelta a la tortilla.

José María Gómez Claro es Secretario General de Pensionistas de CCOO Asturias


Si eres lector o lectora de 65Ymás y quieres denunciar cualquier situación de la que hayas sido testigo, dar tu opinión sobre cualquier tema de actualidad o sobre cualquier circunstancia que te afecte, puedes enviarnos una carta a nuestro diario. Es muy sencillo. Sólo tienes que entrar en CARTAS AL DIRECTOR o rellenar este formulario:

 

Carta director

Sobre el autor:

José María Gómez Claro