La película de tu vida
¿Alguna vez has querido saber cómo acabará la película de tu vida? Si llegas a la vejez, porque en tu plan de vida se diseñó así y no trascendiste antes, los viejos de hoy, te servirán para hacerte una idea, por un lado de la diversidad de los casos y de la igualdad a otros que transitan ahora estas edades.
Papá y mamá son tus referentes más cercanos, tus abuelos, pero las historias de sus amigos y vecinos te serán más próximas de lo que te crees. Esto, algo tan asequible, el observar con atención a mi alrededor, me ha servido para imaginarme autónomo pero también, dependiente, para animarme y para todo lo contrario.
Nadie es tan especial como para pensar que evitará la enfermedad, la soledad, la escasez de recursos o la experiencia de los conflictos. No es exclusivo de esta etapa, pero todo estás eventualidades son acompañantes de las vidas largas.
En la vejez de mi entorno, cuando he escuchado reclamos a la hija o las nietas porque no les visitaban en la residencia he visto como esto es el reflejo de las expectativas y. por tanto, de las carencias de uno mismo. Por no profundizar en el machismo que desprenden estas exigencias bien jartas. Cuando me hablaron de los éxitos profesionales he podido ver como lo hacían como una autoproyección, y cuando culpaban a Dios de sus desgracias se habían olvidado de que en esta dimensión las dificultades son parte del guion, y la enfermedad, la preparación para cuando el director le ponga fin al proyecto. En ocasiones he visto cómo la lástima era usada como chantaje y el autocastigo, el rechazo a la edad, al cuerpo frágil... algo que venía de la infancia y se había convertido en maldita costumbre. Por eso digo, que hay que saber mirar y eso lo he aprendido habiendo estudiado Historia del Arte.
La condición humana es tozuda y el guion de esta película de tu vida es previsible. Lo que proceda será porque será parte del aprendizaje, pero a nosotros, cuando sea y mientras tanto, nos toca ser adultos, conscientes y responsables, protagonistas en nuestra película.
No te hagas películas, decimos en España. La vejez no tiene que tener un final feliz, a no ser que la atiendas y la entiendas. Entonces sí, recibirás el galardón a la excelencia en el envejecimiento.
