Alimentación

Los peligros de la deshidratación para mayores

Ruth Macarrón

Foto: Bigstock

Domingo 9 de junio de 2019

2 minutos

Considerados grupo de riesgo, es necesario asegurar la ingesta de líquidos adecuada

Peligros de la deshidratación para mayores

Aunque es un tema que deberíamos tener en cuenta durante todo el año, con la llegada del calor somos más conscientes de los peligros de la deshidratación. Sin los líquidos necesarios, el cuerpo no puede llevar a cabo sus funciones normales. Las personas mayores están consideradas, junto a los bebés y los niños, grupos de riesgo. Te contamos el porqué y los peligros que supone deshidratarse.

Por qué se deshidratan más fácilmente las personas mayores

La sed, señal de alarma de nuestro cuerpo ante la deshidratación, disminuye según avanza la edad. Es frecuente que las personas mayores no sientan sed ni necesidad de beber, aunque su organismo lo reclame, especialmente en mayores de ochenta años. Según la Sociedad Española de Dietética y Nutrición, en torno al 20% de los mayores que viven en residencias están deshidratados, y hasta un 40% cuando hablamos de mayores ingresados en largas estancias en el hospital.

Los enfermos crónicos son especialmente sensibles, en especial las personas con diabetes o enfermedades renales. Estar acatarrado o tener dolor de garganta puede hacer que tengas menos ganas de comer o beber, lo que también aumenta el riesgo de deshidratación.

Con el calor, es necesario aumentar la ingesta de agua de nuestro organismo, sobre todo si hacemos ejercicio. Un golpe de calor en personas mayores puede llegar a ser muy peligroso, por lo que es necesario ser prudente en las horas más calurosas del día.

¿Cuáles son los síntomas de la deshidratación en personas mayores?

Además de la sed, que muchos adultos no llegan a experimentar, existen otras señales de alarma que nos hablan de la deshidratación, como la micción poco frecuente, el estreñimiento, la orina de color más oscuro, hasta llegar a otras más preocupantes como mareos o sensación de confusión.

Ante la sospecha de deshidratación en personas mayores es necesario acudir al hospital. Aunque generalmente la deshidratación se puede resolver fácilmente con la ingestión de líquidos abundantes, en ocasiones es necesario reponer los líquidos y minerales perdidos mediante una vía con suero u otros tratamientos.

Asegúrate de beber el agua suficiente entre comidas, y si te cuesta, toma nota de algunos trucos para no deshidratarte, como llevar contigo siempre una botella o beber en ayunas nada más levantarte. Especialmente, en verano.

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