Salud

Dormir bien y moverse a diario se asocia con menor riesgo de demencia

Miriam Gómez Sanz

Domingo 19 de abril de 2026

3 minutos

Un estudio sugiere algunos hábitos cotidianos con los que se cuida el cerebro

Dormir bien y moverse a diario se asocia con menor riesgo de demencia. Fuente: BigStock.
Miriam Gómez Sanz

Domingo 19 de abril de 2026

3 minutos

El ejercicio físico regular y dormir entre siete y ocho horas pueden marcar la diferencia en la salud cerebral a largo plazo. Así lo apunta un estudio de la Universidad de York (Canadá), que relaciona estos hábitos con un menor riesgo de desarrollar demencia en la edad adulta.

Publicado en la revista PLOS One, el trabajo refuerza la idea de que el estilo de vida influye en el deterioro cognitivo. En un contexto en el que alrededor de 55 millones de personas en el mundo viven con demencia y la cifra seguirá creciendo, cuidar la memoria se convierte en un reto social, familiar y cotidiano.

Los investigadores revisaron datos de 69 estudios con seguimiento prolongado en adultos sanos al inicio del análisis. Es decir, personas sin demencia en el momento de empezar el estudio. A partir de ahí, observaron cómo tres hábitos se relacionaban con la aparición posterior de la enfermedad: actividad física, tiempo sentado (sedentarismo) y duración del sueño.

Las personas con actividad física regular mostraron, de media, un 25% menos de riesgo de demencia en comparación con las más inactivas. No hace falta pensar en deporte de élite. Hablamos de actividad constante como caminar, moverse y mantener cierta rutina corporal. En el otro extremo, el sedentarismo prolongado (más de 8 horas sentado al día) se asoció con un 27% más de riesgo.

El descanso es otro de los factores clave. Dormir menos de siete horas o más de ocho no resulta beneficioso. Según el análisis, dormir poco se asocia con un 18% más de riesgo, mientras que hacerlo en exceso eleva ese riesgo hasta un 28%, en comparación con quienes duermen entre siete y ocho horas.

 La actividad física regular reduce el riesgo de demencia. Fuente: BigStock.
 La actividad física regular reduce el riesgo de demencia. Fuente: BigStock.

 

El estudio no demuestra que estos hábitos causen o eviten la demencia de forma directa. Lo que muestra es que quienes mantienen mejores rutinas de actividad y sueño tienden a presentar menor riesgo a lo largo del tiempo. Por eso, los autores insisten en que entender cómo influyen los hábitos cotidianos puede ayudar a diseñar estrategias de prevención más efectivas desde edades medias de la vida

"La demencia se desarrolla a lo largo de décadas y nuestros hallazgos sugieren que comportamientos cotidianos como la actividad física, el tiempo que se pasa sentado y la duración del sueño pueden estar relacionados con el riesgo de padecerla", concluyen.

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Miriam Gómez Sanz

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