Salud

El estrés que sufren los cuidadores duplica el riesgo de errores con la medicación

Úrsula Segoviano

Lunes 27 de abril de 2026

6 minutos

Un estudio alerta del impacto emocional en el cuidado de personas dependientes

El estrés que sufren los cuidadores duplica el riesgo de errores con la medicación
Úrsula Segoviano

Lunes 27 de abril de 2026

6 minutos

Un estudio de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) ha alertado de que la sobrecarga emocional de cuidadores domésticos duplica el riesgo de errores con la medicación de las personas dependientes a su cargo.

Así, una de las principales conclusiones es que "uno de cada cuatro" cuidadores informales reconoce haber cometido fallos en este sentido en los últimos seis meses, detalla la institución académica en un comunicado.

La UMH ha realizado este estudio en colaboración con un equipo multidisciplinar de varias universidades y centros de salud en España. En concreto, el trabajo analiza la relación entre la "sobrecarga emocional" de los cuidadores y la seguridad en la administración de medicamentos en el hogar, informa Infosalus.

El trabajo, publicado en Journal of Healthcare Quality Research, revela que un "mayor nivel de carga emocional se asocia con un aumento en la probabilidad de incidentes relacionados con la seguridad en el uso de medicamentos en casa". También que los hombres como cuidadores "cometen más errores" que las mujeres.

"Más personas necesitan cuidados en casa y esta es la razón por la que algo que ha existido siempre (la figura del cuidador no profesional) ahora tenga mayor relevancia", ha explicado José Joaquín Mira, catedrático del Departamento de Psicología de la Salud de la UMH y coautor del estudio.

Según este trabajo, "el aumento de la esperanza de vida, la mayor prevalencia de condiciones crónicas y las políticas de desinstitucionalización han trasladado una parte de la atención sanitaria al entorno doméstico".

Sin embargo, ha continuado, "este cambio de escenarios no siempre va acompañado de formación específica ni de los sistemas de control y seguridad del paciente que existen en los centros sanitarios".

El estudio, que analizó a 176 cuidadores de personas dependientes, revela que, aunque la mayoría de los errores en medicación no tuvieron consecuencias graves, el dos por ciento de los casos "terminó requiriendo atención sanitaria".

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Foto: El estrés de los cuidadores duplica los errores con la medicación, Europa Press

 

Por ello, ha proseguido, "la sobrecarga emocional entre los cuidadores es un factor crítico para la seguridad del paciente", ya que "el cansancio derivado de la responsabilidad y la atención constante aumenta la probabilidad de cometer errores al gestionar los fármacos". En concreto, "el riesgo de sufrir incidentes llega a ser el doble entre los cuidadores que asumen una mayor carga psicológica".

"Fatiga acumulada"

Según el experto, esta "fatiga acumulada acaba pasando factura" en tareas rutinarias. Así, la "confusión entre fármacos de apariencia similar, errores en las dosis, repetir una toma u olvidarla, o conservar mal un medicamento son algunas de las equivocaciones frecuentes" a las que se les añaden "obstáculos" comunicativos. "En ocasiones no es solo un cuidador, sino varios, y la comunicación entre ellos puede fallar", ha resaltado Mira.

El género del cuidador también influye en la seguridad en la administración de los fármacos, de acuerdo con esta investigación, que ha subrayado que "los hombres presentan una mayor probabilidad de cometer errores que las mujeres y hay diferencias en cómo abordan el cuidado de las personas dependientes".
"Se atreven a hacer más cosas porque siguen menos las pautas de prescripción que las mujeres y, por tanto, pueden cometer más errores por esta razón", ha concretado el investigador, y, además, apunta al factor del cambio demográfico: "Los hombres vivimos más años que antes. Esto hace que más hombres lleguen a una edad en la que su pareja puede necesitar cuidados. Antes no estaban para poder cuidarla; ahora sobreviven y pueden cuidarla".

Del mismo modo, ha resaltado que "muchos" pertenecen a generaciones en las que las tareas de cuidado recaían principalmente en las mujeres: "Se enfrentan a nuevas dificultades que las mujeres, por tradicionales sesgos de género, han asumido toda su vida".

El investigador ha matizado que, "aunque no se puede establecer causalidad, estos resultados pueden orientar el diseño de intervenciones formativas adaptadas a perfiles distintos de cuidadores".

Resultados


Los resultados sugieren que "la sobrecarga del cuidador no solo se asocia con más errores, sino también con un impacto emocional adicional cuando estos ocurren". Mira describe este fenómeno como una "doble victimización". "Hay dos fenómenos que convivenLa carga emocional del cuidado y el impacto de haber cometido un error", ha indicado.

Según el estudio, "esta reacción suele traducirse en una mayor ansiedad y en un intento de control más estricto". Sin embargo, ha advertido el investigador, "tener precauciones estandarizadas es útil, pero pasarse de la raya puede tener el efecto contrario".

También ha apuntado que, "en algunos casos", la hipervigilancia y el miedo pueden propiciar nuevos errores. A la presión emocional se añade frecuentemente el aislamiento. Muchos cuidadores desarrollan su labor sin descansos suficientes y terminan normalizando el agotamiento porque "no perciben una alternativa real". "Las personas que están en esta situación se identifican a sí mismas; el problema es que no tienen salida", ha señalado Mira.

"Facilitar espacios de apoyo"

Para el investigador, "facilitar espacios de apoyo y mejorar el acceso a recursos disponibles desde el domicilio es esencial para reducir la sensación de aislamiento y reforzar la seguridad en el cuidado".

El estudio ha sido realizado por Pura BallesterEva Gil Hernández y Clara Pérez Esteve, investigadoras del Grupo de Investigación Atenea; los investigadores de la UMH Mercedes Guilabert, Irene Carrillo y José Joaquín Mira, además de los investigadores Almudena Arroyo, de la Escuela de Enfermería San Juan de Dios de Sevilla, y Ángel Cobos, del Hospital Universitario San Cecilio de Granada.

Sobre el autor:

Úrsula Segoviano

Redactora especializada en temas de salud y dependencia. 

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