Fumar no solo afecta a la salud física: un estudio lo relaciona con más soledad después de los 65
Las enfermedades provocadas por el tabaquismo conducen a ese mayor aislamiento
Fumar puede producir daños más allá de la salud física. En contra de la creencia social, un estudio realizado en toda Europa por el Imperial College de Londres (Reino Unido) muestra como fumar se relaciona con una mayor soledad.
Keir Philip, profesor clínico de Medicina Respiratoria en el Instituto Nacional del Corazón y los Pulmones del Imperial College de Londres ha sido el encargado de presentar los resultados de este estudio en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS) en Barcelona, España. "Si bien sabemos que fumar es perjudicial para la salud física, desconocemos sus efectos en la salud social", reivindica.
Estudios previos han demostrado que es la soledad la que lleva a fumar, pero se han realizado pocos estudios sobre si funciona también de la otra manera, si fumar conduce a la soledad. "Fumar se ha considerado una 'actividad social', pero observamos con frecuencia que las personas con enfermedades relacionadas con el tabaquismo se aíslan y se sienten cada vez más solas", añade.
¿Fumar conduce a la soledad?
"Queríamos investigar si observábamos la misma relación entre fumar y la soledad en otros países." El primer estudio fue realizado en Inglaterra y la conclusión fue que las personas que fumaban se sentían más solas que las que no fumaban, pero decidieron seguir investigando en otras culturas.
Por lo tanto, más de 50.000 personas de 15 países participaron en la Encuesta sobre Salud y Envejecimiento en Europa (SHARE). De ahí, los científicos han obtenido los datos para la investigación. Para ello midieron la sensación de soledad de los participantes según la escala de soledad de la UCLA, que determina una puntuación basada en la frecuencia en la que una persona se siente sola, excluida o aislada de los demás. El estudio se formó a partir de una serie de preguntas que se preguntaron a personas fumadoras y no fumadoras. Aplicándoles el mismo cuestionario 2 años después.
Los mayores
67 años fue la edad media de los participantes en el estudio, de los cuales 22% eran fumadores desde el principio y el 48% tenían más de 2 enfermedades crónicas. Incluso teniendo en cuenta factores como la edad o el sexo, la conclusión fue la misma, los fumadores sentían mas soledad que los que no fumaban. Además con el paso del tiempo, los fumadores notaron como su soledad aumento.
Fumar se asocia con una mayor soledad en las personas mayores, lo que sugiere que fumar puede dañar la salud psicosocial además de los efectos físicos. Estos hallazgos respaldan y amplían investigaciones previas y demuestran que esta relación es bastante consistente en toda Europa", añadió Philip.
¿Por qué el tabaco se puede relacionar con la soledad?
Los investigadores creen que las enfermedades provocadas por el tabaquismo puede ser el motivo por el cual este tipo de personas acaban aisladas, sobre todo aquellas que limitan la movilidad, dificultando así la inclusión de las personas en las actividades sociales.
Otro motivo tiene que ver con las normas sociales en torno a fumar delante de otras personas y, además, mayores. Cada vez son más los espacios donde está prohibido fumar, haciendo que las personas vean menos atractivo acudir a esos lugares donde se puede hacer vida social.
Ahora, el objetivo es cambiar el discurso para que se ajuste a los datos. "Fumar no es social; nuestra investigación demuestra que aumenta el aislamiento social y la soledad. Será fundamental difundir la información por diversos medios, desde los bares hasta las políticas públicas: es necesario dejar claros los impactos psicosociales del tabaquismo", concluye Philip.
