Un innovador programa logra reducir el deterioro funcional en mayores hospitalizados
Ha sido implementado con éxito en el Hospital Universitario del Henares
El Programa de Movilización Precoz, que se dirige a pacientes mayores hospitalizados, ha sido implementado con éxito en el Hospital Universitario del Henares, centro sanitario público de la Comunidad de Madrid ubicado en Coslada, obteniendo resultados clínicos que lo convierten en un modelo innovador en la atención centrada en el paciente frágil.
En concreto, este programa, que busca preservar la autonomía y prevenir la pérdida funcional, al tiempo que mantiene la dignidad de las personas mayores mientras están ingresados en el hospital, ha demostrado que, de hecho, es posible conservar la autonomía y la dignidad de los mayores hospitalizados, reduciendo también la dependencia.

Resultados excepcionales
Entre el 30% y el 50% de los mayores hospitalizados acaban desarrollando deterioro funcional durante el tiempo que están ingresados, un deterioro que afecta tanto a la movilidad como a nivel cognitivo y emocional, perjudicando la calidad de vida, aumentando el riesgo de institucionalización y dificultando el volver al hogar, así lo han detectado estudios observacionales realizados por el propio equipo de Geriatría del Hospital Universitario del Henares, según recoge la Comunidad de Madrid en un comunicado. Es más, hasta el 75% de los mayores de 75 años perdía independencia tras una hospitalización si no se adoptaba ninguna medida para evitarlo.
En este sentido, el Hospital Universitario del Henares diseñó un programa integral para abordar la fragilidad desde una perspectiva funcional y humanizada, y que se puso en marcha en abril de 2025, desarrollándose hasta enero de este año con 254 pacientes que tenían una edad media de 90,3 años.
Y los resultados, destacan, han sido excepcionales. Y es que el programa, que comienza con una valoración integral por parte del equipo de geriatría para detectar a los pacientes con riesgo de deterioro utilizando escalas validadas de funcionalidad, marcha, cognición, nutrición y fragilidad, y fijando una pauta de movilización temprana, segura y personalizada desde las primeras horas del ingreso, siempre y cuando, señalan, haya estabilidad clínica, consiguió reducir la pérdida funcional en 10 puntos, según el índice de Barthel. Además, el 93,17% de los pacientes mantuvo su continencia previa y se redujeron también los riesgos asociados a la inmovilidad, como dependencia, pérdida muscular y deterioro cognitivo.
De esta forma, han demostrado que movilizar pronto, siempre de forma segura y coordinada, mejora la evolución de los pacientes mayores hospitalizados.
Cabe destacar, además, el equipo coordinado que trabaja con protocolos consensuados por un equipo multidisciplinar para que la intervención se adapte a cada paciente y sea continua y homogénea. Sin olvidar la figura del Técnico De Cuidados Auxiliares de Enfermería, encargado de la movilización precoz de los pacientes, así como las medidas de humanización asociadas al programa, como prevención del delirium, horarios de sueño respetuosos, reducción del ruido de las unidades, acompañamiento emocional, educación a la familia y materiales informativos para facilitar un entorno seguro y comprensible para el paciente y la familia.



