Preguntas

¿Cómo afectará la alergia al polen este año? ¿Puede agravar el coronavirus?

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Sábado 4 de abril de 2020

3 minutos

Se prevé una incidencia moderada de la alergia al polen, la cual no debe confundirse con coronavirus

Las alergias agravan los síntomas de la astenia primaveral

No solamente casi toda la población se encuentra confinada en sus hogares para hacer frente a la pandemia de coronavirus que está afectando a tantos miles de personas, sino que además ya ha llegado la primavera, precisamente el periodo en el que la alergia al polen alcanza sus niveles más elevados.

En este escenario surgen varias preguntas: ¿estamos viviendo una alergia intensa o moderada?, ¿agravan los problemas alérgicos el coronavirus?, ¿se han de tomar mayores precauciones?, ¿cómo serán los próximos días? A continuación trataremos de responder a todas ellas. Y para eso, haremos un recorrido cronológico desde los últimos meses de invierno.

De primeras, un año complicado

Las primeras estimaciones respecto a 2020 fueron que nos íbamos a encontrar con una alergia de elevada intensidad, a lo que se sumaba una antelación del periodo debido a que en enero y febrero se habían dado temperaturas más elevadas de lo habitual -las más elevadas de las últimas décadas-, lo que había adelantado la polinización de algunas plantas y árboles. A esto se sumaba una escasez de lluvias que tampoco ayudaban.

Asimismo, la incidencia en las ciudades sigue siendo más elevada aunque parezca que en el campo hay una mayor exposición, ya que en los núcleos urbanos la alta contaminación provoca que los pólenes sean más agresivos. No obstante, esas previsiones que se realizaron a comienzos de marzo dependían de que hubiera más o menos lluvias y de otros factores que parecen que las están variando.

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Y llegó el coronavirus

La incidencia de la alergia ha variado con las condiciones meteorológicas que se están dando en la actualidad e indirectamente por la aparición del coronavirus y el estado de alarma en el que está sumido el país. Hay que tener en cuenta que el hecho de que la población esté confinada en sus casas ha provocado que muchas personas alérgicas se expongan en menor medida que cuando salen a la calle cada día, lo que está haciendo que no sientan los síntomas de la alergia al polen de una manera tan fuerte como otros años.

A esto se suma el hecho de que los niveles de contaminación han descendido debido al cese de numerosas actividades. No en vano, en Madrid se llegó a reducir un 56% el dióxido de nitrógeno emitido durante la primera semana de confinamiento, de acuerdo con los datos recogidos por la Agencia Europea del Medio Ambiente. Igualmente, en Barcelona la cifra fue de una reducción del 40%. Como hemos apuntado anteriormente, la contaminación es un elemento que indice negativamente en los alérgicos. Así pues, la intensidad de la alergia no se ha visto incrementada por la calidad del aire, como suele ser habitual.

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Incidencia moderada

Todos estos factores, unidos a los meteorológicos, han provocado que la que iba a ser una temporada intensa de polen se haya convertido en moderada, a la espera, eso sí, de las posibles precipitaciones que se produzcan durante el mes de abril. En este sentido, la Red Española de Aerobiología (REA) ha destacado que la falta de lluvia y las altas temperaturas pueden acortar el período de alergia al polen y el olivo. Y es que la escasez de precipitaciones ha causado que en la polinización se haya producido una mayor exposición a estos granos de polen al no producirse el lavado de la atmósfera que se consigue con la lluvia.

Dicha falta de lluvia -y la falta de agua en la planta- "será responsable de que se produzca previsiblemente un retraso de la floración en especies de primavera tardía”. Y como está previsto que los meses de primavera se registren temperaturas más altas que otros años, la floración no resultará tan intensa y su final llegará con antelación, lo que reducirá la exposición al polen. Eso sí, todo esto puede cambiar si la previsión de lluvias varía.

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Alergia y coronavirus

Finalmente, cuando nos preguntamos si la alergia puede incidir negativamente si se contrae el coronavirus, la respuesta que dan los especialistas es que no tiene por qué. La Sociedad Española de Alergología (Seaic) ha declarado al respecto que “los datos que tenemos por el momento sobre la enfermedad no parecen indicar que ser alérgico conlleve mayor riesgo de contraer la infección por coronavirus. De hecho, el sistema inmunitario de una persona alérgica funciona como el de una persona no alérgica con respecto a su función de defensa frente a microorganismos”.

Eso sí, las personas que padecen asma asociado a esas alergias sí que han de tener un especial cuidado y tomar las máximas medidas de precaución. “El coronavirus tiene una predilección especial por los pulmones y se podría inducir un mayor grado de inflamación de las vías respiratorias, mayor riesgo de crisis de asma y, posiblemente, mayor gravedad de la infección por el COVID-19”, añaden desde la propia Seiac. Así pues, las mayores asmáticos deberán no solo tomar las medidas necesarias para no verse expuestos al Covid-19, sino que además habrán de llevar los tratamientos habituales a rajatabla, con el objetivo de que esta disciplina minimice el riesgo a que el virus provoque alguna infección grave en los pulmones.

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Carlos Hace 2 meses
Buenas noches. Vivo en Toledo y tengo bastante alergia a las gramíneas, llevo 5 años pasando estas fechas (del 10 de mayo al 10 de junio aprox.) en lugares de costa por motivos de salud. Desapareciendo completamente los síntomas mientras que estoy en la costa. Estaría justificado con el presente estado de alarma, que viajase a la costa mientras que sigan los niveles de gramíneas altos? Necesitaría algún documento para justificar dicho desplazamiento? Saludos y muchas gracias